Obras Sociales Sindicales

¿Qué pasará con el manejo de las obras sociales sindicales?

"Tenemos que analizar cómo asegurar la calidad de los servicios", dijo el ministro Jorge Triaca; creen que hay sobreprecios en la compra de medicamentos

lunes 11 de septiembre de 2017 - 5:53 am

Con casi 300 obras sociales sindicales inscriptas en la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), el Gobierno analiza “cómo hacer para que funcionen mejor”, según palabras del ministro de Trabajo, Jorge Triaca.

El manejo de los millonarios fondos del sistema, los precios que pagan por los medicamentos que compran y la calidad de los servicios que prestan a sus afiliados son los principales puntos de preocupación oficial.

“Hay muchos temas que tienen que resolver: el alcance, la cobertura de los trabajadores. Tenemos que analizar de qué manera podemos asegurar la calidad de los servicios”, señaló el ministro.

En la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS), el organismo oficial que regula el sector y que administra el dinero de las obras sociales sindicales, concuerdan en que “el desafío es mejorar el sistema. Entran nuevas tecnologías, medicamentos que son cada vez más caros y hay que afrontarlos con la estructura de las obras sociales. Tenemos que encontrar maneras inteligentes de que el sistema siga subsistiendo, pero hay que repensar todo el sistema de salud: obras sociales, prepagas y hospitales públicos. Están en un punto límite”.

Agregan: “El sistema de salud que tenemos es un privilegio, es muy bueno, porque en otros países la gente cuando tiene un problema serio por una enfermedad hipoteca la casa. Acá no. Esto no está instalado en la Argentina y hay que valorarlo”.

En cuanto a la sanidad de las cuentas de las obras sociales, “algunas están bien, porque tienen buenos ingresos; otras están justas, y otras, complicadas. Con este último grupo tratamos de estar cerca para tratar de asistirlas y que la gente no se quede sin prestación”, dicen en la SSS.

Según indica el diario La Nación, un tema a resolver, y que está en la mira, son los sobreprecios en los medicamentos. Un análisis de las obras sociales revelado por la SSS a principios de año sobre el período 2013-2015 dio como resultado que existe una elevada concentración del gasto en un número reducido de patologías y drogas.

También, que “hay una gran dispersión en los precios de compra de medicamentos, que no se explica únicamente por el tamaño de las obras sociales (OS) ni por el volumen de compra. Un 54% de las OS presentan precios de compra dentro de los valores esperados, pero un 11% sistemáticamente tiene precios de compra muy por encima de los valores esperados”, dice el informe.

Por eso, desde el Gobierno están monitoreando cómo están comprando las obras sociales a través del Observatorio de Precios, y “cuando están excedidos les pedimos que se ajusten a la media del sistema”, afirmaron fuentes del Ministerio de Salud.

“La compra de medicamentos es un tema complicado. Además, el ajuste de precios fue bastante importante este año, por arriba de la inflación. Es una preocupación”, dicen en la superintendencia.

En el ministerio agregan que se está trabajado en un “sistema de compras en conjunto, donde en todo el sistema de seguridad social ciertos medicamentos, que son de alto costo, se compren al mismo tiempo, para que la economía de escala baje los precios.

Respuesta gremial

“Al sistema de obras sociales lo terminaron ‘descremando’ con la desregulación, porque las prepagas fueron a buscar a los sanos, a los jóvenes y a los de altos ingresos. Rompió así el equilibrio del sistema solidario. Pero como sistema es el que mejor funciona”, sostuvo Héctor Daer, miembro de la conducción de la CGT y dirigente del gremio de la Sanidad.

“Si se compara el gasto per cápita por prestación, en el sector de prepagas es 4 veces lo que se gasta en obras sociales, y en el sector público es 1,6. Por supuesto que tiene muchísimos inconvenientes, que derivan de que se fue transformando el sistema: aparecen nuevas tecnologías, muchas sin un respaldo científico y que tienen unos costos impresionantes”, agregó.

“El sistema está en un equilibrio muy finito y desde el sindicato ponemos dinero para mantener las prestaciones. Esto pasa en la inmensa mayoría de las obras sociales”, señaló.

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