Política

Alertan que durante la era K, hubo miles de casos de torturas y muertes dudosas

Según la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, 3070 personas fueron asesinadas por el represión estatal durante las gestiones de los años 2003 y 2015

domingo 3 de septiembre de 2017 - 9:27 am

Según la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional, 3070 personas fueron asesinadas por el represión estatal durante las gestiones kirchneristas (2003-2015).

Las policías provinciales, los servicios penitenciarios y la Policía Federal son los principales responsables, y la cifra representa el 65 por ciento del total de los casos de violencia institucional desde la vuelta de la democracia.

CORREPI es una organización que releva los casos de gatillo fácil, muertes de personas detenidas (que suelen incluir tormentos y torturas), fusilamientos en protestas y causas fraguadas. Entre otras cosas, a eso se refieren con “violencia institucional”.

En su informe 2015, que contempla aquellos casos “que impliquen la aplicación de política represiva y la utilización de los recursos del aparato estatal, cuyo resultado sea la muerte de la víctima”, se advierte además que “los desaparecidos, con Jorge Julio López, Luciano Arruga y Daniel Solano como referencias obligadas, ya son más de 200” desde la vuelta de la democracia en 1983.

No existen cifras oficiales del Ministerio de Seguridad sobre el tema. Por esta razón, desde 1996 CORREPI realiza informes “a partir de del contacto con los familiares o amigos de las víctimas, el chequeo de diarios nacionales y provinciales e informes de otras organizaciones y de organismos oficiales que registran datos de interés”, según explica el documento de 2015.

Además, el informe analiza la represión estatal no sólo durante el período en el que Néstor y Cristina Fernández de Kirchner estuvieron en el poder, sino también los abusos institucionales desde la vuelta de la democracia. Entre 1983 y 2015, el total de muertos sumó 4644 casos (número parcial, ya que el recuento cerró los primeros días de noviembre).

El 45% por ciento de los ellos se dieron en la Provincia de Buenos Aires, seguida por Santa Fe (12%), Córdoba (8%) y la Ciudad de Buenos Aires (7%). El 52% de las muertes corresponden a jóvenes de menos de 25 años.

“Lo que demuestra el incremento de las cifras es que este conjunto de modalidades represivas es utilizado por cada una de las gestiones de gobierno desde 1983 a la fecha, sea cual sea su color político”, explica a Clarín María del Carmen Verdú, referente de CORREPI que fue la abogada querellante en el juicio por el asesinato de Mariano Ferreyra (entre otros conocidos casos).

FACTOR BERNI

“Se ve un mayor sinceramiento de la represión directa a partir del ingreso de Berni, aunque el índice es sostenido de todos modos”, puntualiza Verdú. Y resalta un dato en particular: “Los incrementos significativos del número de muertos se dan con las crisis: hay más casos de represión estatal en los períodos 2000-2001 y 2008-2009”, explica.

“La propaganda discursiva que hizo el kirchnerismo de su supuesta campaña de no represión en la protesta social tiene como contraparte que fue el gobierno que más eficazmente usó la represión en la protesta. Incluso con la patota como forma de proceder: Mariano Ferreyra es sólo un ejemplo de cientos de casos en el interior del país”, analizó Verdú. El documento tiene un extenso apartado de “violencia paraestatal”, donde destacan el accionar de patotas y grupos de choeque paraestatales.

Las policías provinciales lideran la lista de agentes represivos: un 57% de las 4644 muertes corresponden a ellas, seguidas por agentes de servicios penitenciarios.

La Policía Bonaerense está, así, en el ojo de la tormenta. Los casos de desaparición en democracia como el de Luciano Arruga o Jorge Julio López, o aquellos de asesinatos en manifestaciones como Mariano Ferreyra o Ángel Verón son sólo algunos emblemas que tienen repercusión en los grandes medios. Correpi detalla la cantidad de casos, que supera los miles.

Fuente: Total News

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