Impuesto a las Ganancias

El impuesto a las ganancias, un peso cada vez más molesto para muchos argentinos

El alto ínidice inflacionario y la falta de criterios claros para las actualizaciones ha hecho que cada vez más personas pierdan gran parte de su salario por este impuesto

domingo 9 de marzo de 2014 - 12:15 pm

El impuesto a las ganancias representa un mordisco cada día más grande al sueldo de muchos argentinos. Y si bien la suba del mínimo no imponible en septiembre de 2013 alivió la situación de miles de personas, cada vez más empleados pagan la tasa máxima por efecto de la inflación.

[pullquote position=”right”]El impuesto a las ganancias, un peso cada vez más molesto para muchos argentinos[/pullquote]

El esquema del impuesto a las ganancias personales revela varias distorsiones. Hoy en día, se le cede al Estado, por viajar o comprar en el exterior, un monto que se podrá recuperar a igual valor nominal, en un plazo de hasta 14 meses. Y esto es sólo un ejemplo. 

Para quienes quedaron obligados a tributar, el esquema ha perdido progresividad: el salario se encuentra sujeto a la imposición y cercano umbral de exclusión, por lo que ya se paga una de las tasas más altas, en tanto que es cada vez más fácil alcanzar la alícuota superior de la escala.

Esto provoca que tienda a crecer la proporción de empleados con la imposición máxima (un 35% sobre un determinado monto, que en la práctica tiene un peso de hasta alrededor de 25% del ingreso neto), aunque la evolución del poder adquisitivo no justifique el alza de la presión. Esto tiene como raíz el congelamiento que se dio, por más de una década, de los niveles de ingresos usados para determinar la alícuota.

 

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