Política

La Lomas de Zamora de Insaurralde: promesas, pobreza y un gran desafío

El segundo distrito más poblado del conurbano muestra una fractura social donde macrismo y kirchnerismo juegan a fondo

domingo 16 de julio de 2017 - 9:48 am

Lomas de Zamora tiene forma de bota. La caña de la bota, pegada a la Capital, está ocupada por las localidades pobres de Fiorito, Budge, las villas Centenario y Albertina, que se expandieron en las últimas décadas hasta ocupar una franja que supo ser un bañado con salida al Riachuelo.

Es el conjunto que se conoce como Cuartel Noveno: un tercio del territorio municipal, pero la mitad del padrón. Es donde arrasa el peronismo en cada votación.

Donde Cristina Kirchner supera los 40 puntos. Donde Cambiemos y Unidad Ciudadana darán el duelo político de esta elección, entre obras y bolsillos.

La Casa Rosada y la gobernación apostaron por la obra pública pesada en Cuartel Noveno y activaron proyectos por más de 4000 millones para los próximos cuatro años. Antes de las elecciones de octubre, María Eugenia Vidal espera terminar el puente La Noria, el sistema de bombeo del arroyo del Rey (las bombas traídas de Italia esperaban desde 1987 en un galpón) y 35 mil conexiones de cloacas.

Aunque las máquinas y carteles de obra de Nación y Provincia emergen por doquier en Cuartel Noveno, el estruendo que se escucha es otro: cada vez hay menos plata, menos trabajo, más violencia y más narcos. El pasado kirchnerista suena más dulce que el futuro que vende el oficialismo.

No todo es Cristina. El intendente Martín Insaurralde supo hacerse fuerte en esta zona: llegó al poder en 2009 y, hasta 2013, mientras fue uno de los preferidos de la ex presidenta, consiguió asfaltos, luces y patrulleros al por mayor. Lo mismo hizo cuando llegaron Macri y Vidal. Nadie duda de sus artes de cautivador.

Moderno en las formas y amigo de las cámaras, Insaurralde también perfeccionó la maquinaria de asistencia peronista: cada vez que Cuartel Noveno se inunda, los colchones y víveres de los punteros peronistas llegan antes que a nadie.

El otro Lomas

El “pie de la bota”, al sur, lo forman Banfield, Lomas y Temperley. Los dos primeros son territorio de una clase media y media alta que tiene como primera preocupación la inseguridad.

En Temperley, pero también en la periferia de Banfield y Lomas, lo que abunda es una clase media más sufrida, que pelea contra la caída en las ventas, las pymes que cierran y el desempleo que despunta. Y la inseguridad.

Según detalla el diario La Nación, es la misma discusión que predomina en el talón de la bota, la zona industrial de Llavallol, donde Pro y el kirchnerismo se reparten amores y odios.

Donde la bronca hacia Macri y Cristina da paso al desencanto es donde ganan terreno Sergio Massa y Florencio Randazzo, aunque todavía muy atrás.

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