Política

La insólita pelea entre Alicia y Cristina Kirchner en Santa Cruz

La ex presidenta y la actual gobernadora atraviesan una etapa de poco diálogo y muchas diferencias sobre cómo manejar la provincia

miércoles 12 de julio de 2017 - 7:14 am

El invierno llegó con fuerza a Santa Cruz. El frío es tal que llegó a congelar la relación entre Cristina Fernández y Alicia Kirchner, su cuñada.

La ex presidenta y la actual gobernadora de Santa Cruz atraviesan una etapa de poco diálogo y muchas diferencias sobre cómo manejar la provincia pingüina.

El enojo radica en que CFK no está de acuerdo con la forma de gobernar de Alicia, porque la coloca a ella misma en una contradicción. ¿Cómo se sostiene un discurso contra el ajuste del presidente Macri si en la cuna del kirchnerismo están aplicando un ajuste mucho más brutal?

En la primera etapa de negociación con los docentes, Alicia K llegó a ofrecer 3% de aumento, cuando la inflación del 2016 fue del 36% y este año superará el 20%. El conflicto lleva más de 80 días.

Según detalla la revista Noticias, los roces familiares llegaron a tal punto que hasta Rocío García, la esposa de Máximo Kirchner, quien es ministra de Salud provincial, habría intentado dar el portazo en por lo menos dos oportunidades. No la dejaron.

La tensa relación que viven CFK y su cuñada se notó también en la negociación de las candidaturas para senadores y diputados nacionales por Santa Cruz: no hay integrantes de La Cámpora en las listas. La agrupación de Máximo Kirchner decidió no acompañar a la tía del líder en esta elección. La crisis de Santa Cruz es tan grave que nadie quiere poner el pecho en la campaña.

Cristina no oculta su enojo con Alicia y tampoco tienen reparos en criticarla delante de los diferentes interlocutores con los que ha estado en contacto desde que se instaló en Buenos Aires para la campaña. La mala praxis de Alicia Kirchner cambia el tema de conversación.

CFK quiere apuntar todos sus cañones contra Mauricio Macri y la crisis económica, pero el espejo de Santa Cruz le devuelve una imagen en la que no se quiere ver reflejada.

Sin embargo, ella misma quedó envuelta en la contradicción. El día que trabajadores estatales se manifestaron frente a la residencia de la gobernadora en Santa Cruz, Cristina Kirchner también sufrió ese atrincheramiento.

Luego, para contrarrestar el ataque, a través de un video mostró cómo esos manifestantes habían querido atentar contra ella y uno de sus nietos.

Su natural capacidad actoral pudo cambiar el eje de la discusión y logró ponerse en el lugar de víctima. Aún así, quedar involucrada como parte de un gobierno que castiga a los trabajadores es algo que quiere evitar de aquí a las elecciones.

COMENTARIOS