Salud

Cómo impacta en el bebé el consumo de drogas durante el embarazo

El caso de la beba intoxicada en Punta del Este sacó a la luz una problemática más que preocupante

martes 11 de julio de 2017 - 6:59 am

¿Puede tener secuelas el bebé si su madre consume drogas durante el embarazo o en medio del proceso de amamantamiento? La respuesta es afirmativa y las consecuencias podrían ser complejas para el chico, tanto a corto como a largo plazo.

La Dra. Viviana Videla, del servicio de Neonatología del Hospital Posadas, indicó: “afecciones cardiovasculares y cerebrales, malformaciones, trastornos de conducta y problemas de sueño e irritabilidad son sólo algunas de las complicaciones más frecuentes”. Además, agregó que los casos de adicciones se presentan “en 2 de cada 10 mamás adolescentes” que pasan por el sector.

La especialista sostuvo al portal Conbienestar que cuando se habla de una madre que usa drogas durante el embarazo o el periodo de amamantamiento de su hijo, el tema “debe abordarse desde el consumo problemático” porque hasta con una ingestión ocasional y en una dosis pequeña “se podría causar un daño”.

También consideró que lo mejor es hacerlo “de una manera abierta y no punitiva para contener y aconsejar a las pacientes. “porque cuando una chica embarazada o que es mamá acepta su consumo “no tenemos un paciente, sino dos”.

“El porcentaje de sustancias que va a consumir el bebé a través de la leche materna dependerá de la cantidad de tiempo que haya pasado entre el consumo y el momento de la lactancia, pero siempre habrá una transferencia, por eso es importante que las mamás no consuman”, apuntó Videla.

Si eso no pasa, lo mejor es que el vínculo mamá hijo “se construya desde otro lado”. Pero si llegara a lograrse el cese de consumo de drogas mediante la intervención de un equipo de profesionales, los beneficios del amamantamiento serían valiosos: desde la mejora del estado inmunológico, y la disminución en las tendencias adictivas a futuro hasta un aumento de coeficiente intelectual en prematuros.

 

“Ninguna leche es mejor que la materna. Un bebé amamantado es un bebé contenido que el día de mañana será una persona segura y bien plantada ante la vida”, indicó. De lo contrario, lo mejor es ayudar a la madre a “discontinuar el uso de drogas” para evitar que esas sustancias -alcohol, tabaco, pegamento, querosén o todo lo que estimule al cerebro- pasen a la leche, ya que incluso con drogas aceptadas como el tabaco, aseguró, se puede provocar al lactante “una apnea que puede ser mortal”.

Para el Dr. Héctor Berzel, médico toxicólogo y asesor toxicológico del SAME (M.N. 83.577), más allá de como el bebé haya consumido la sustancia, cuando ingiere la leche materna por boca durante el amamantamiento se expone “a los mismos efectos dependiendo que si abosrbiera la droga por vía oral en forma directa”.

En tanto, aseguró que si durante el embarazo la madre continúa con la ingesta de drogas, puede exponer a su hijo a “lesiones intraútero de caracter congénito” que se tienen que ver con problemas renales, neurológicos o cardíacos”.

Fuente: Conbienestar

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