Cultura

Tras los pasos de la máscara de Dalí

El artista plástico murió hace más de 28 años, pero está envuelto en un litigio con tintes surrealistas. Una mujer de 65 años dice ser su hija y poder probarlo con una máscara de silicona que contiene material genético del artista

miércoles 28 de junio de 2017 - 12:00 pm

Salvador Dalí murió hace más de 28 años, pero sigue más vigente que nunca. En las últimas horas, el artista plástico volvió a estar en las últimas planas y no por sus obras, sino por un caso judicial que tiene tintes surrealistas.

Pilar Abel, una vecina de Girona presentó una demanda de paternidad asegurando tener parte de una máscara mortuoria que conserva un pelo del bigote del que defiende, es su padre. Pese a ello, se descree de la veracidad del material. El forense que el día después de su muerte embalsamó al artista e intentó hacer una máscara del genio en silicona, Narcís Bardalet, asegura que sólo se hizo una pequeña prueba, de unos 3×4 cm en la mejilla, que se vio que era inviable y se ordenó destruir.

El 24 de enero de 1989, al día siguiente de fallecer, Bardalet recibió el encargo de la Fundación Gala-Dalí de embalsamar al genio, y se hizo en Torre Galatea, donde posteriormente fue enterrado en la cripta del museo, bajo la cúpula geodésica. Además, se intentó reproducir e inmortalizar su rostro en silicona. Sin embargo, una vez colocado en la mejilla un primero negativo en yeso “ya vimos que no íbamos bien”. Dalí debía estar expuesto en su capilla ardiente “y cuando vimos que se le podía dañar las cejas, el bigote o las pestañas tuvimos claro que era una barrera infranqueable”, dijo el forense.

Tras esta operación, en la que estuvo presente otro forense y personal de la funeraria, Bardalet asegura que ordenó destruir los restos de la máscara junto con el material quirúrgico desechado, quemándolo. Pese a ello argumenta que “no fui yo quien la destruí, yo no pongo la mano en el fuego por nadie y no puedo saber si un trabajador de la funeraria cogió los restos”.

La supuesta hija y la máscara de Dalí

Por su parte Pilar Abel, que inmortalizó en un vídeo de una revista estatal los restos de la supuesta máscara que tiene guardados en una caja, asegura que no sabe quien se la hizo llegar. “Cuando expliqué que era hija de Dalí, alguien, unas terceras o cuartas personas, hicieron llegar esta máscara a la jefa de la panadería donde yo trabajaba”, asegura la mujer tal como informó el diario El País, de España. Además, afirma que alguien desconocido le comprobó el ADN y se quedó los resultados.

Pasos en la Justicia

La polémica de la máscara se suscitó luego de que el juzgado de Madrid ordenara exhumar el cuerpo del pintor para comprobar si es o no el padre de Abel. La mujer, de 61 años, dice ser fruto de una relación mantenida en 1955 por el artista y su madre, que trabajaba en Portlligat.

A pesar de que la Fundación Gala Dalí recurrirá la exhumación del cadáver, si finalmente se acaba haciendo su embalsamamiento complicará la extracción de ADN. Embalsamar supone inyectar formol en el cadáver, lo que causa una serie de reacciones químicas que pueden haber alterado el núcleo de la célula, por lo que se deberá buscar ADN en el tuétano.

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