Policiales

El policía herido por el “Rey de la Salada” aseguró que Castillo “tiró a matar”

"Jamás en mi vida había visto un búnker así", aseguró el uniformado

viernes 23 de junio de 2017 - 7:22 pm

El subteniente Carlos Javier Gómez, que resultó herido durante el operativo de detención del “Rey de La Salada” en su mansión de Open Door, dijo hoy que Jorge Castillo “disparó a matar” a los efectivos policiales al resistirse al arresto.

Gómez, jefe del Grupo de Apoyo Departamental (GAD) de la Policía Bonaerense, detalló cómo fue el operativo en la vivienda del empresario y aseguró que Castillo se escudó en su familia para evitar ser detenido.

“Tenía una Glock .40, pero no sabíamos que estaba armado. Creo que disparó porque se sintió acorralado y sabía que iba a ser detenido. Tiró tres o cuatro veces. Nos disparó a matar”, sostuvo en declaraciones a la prensa.

“Entramos identificándonos. Primero ‘limpiamos’ la parte de abajo de la casa, donde redujimos a la custodia. El equipo trabajó muy bien, no le dimos ni tiempo a las alarmas. Y después fuimos arriba, al búnker, que es prácticamente otra cosa. Jamás en mi vida había visto un lugar así. Tenía una puerta blindada. Nosotros tenemos especialistas en puertas y esa no la podían abrir”, detallo.

El efectivo recordó que le gritó: “Policía, Castillo, entréguese, abra la puerta, está rodeado” y que el empresario respondió con insultos.

“El bajó con la mujer y los hijos abrazados a él. Abrió la puerta con sus medios, porque era imposible abrirla con la brecha. Dijo que era un comerciante, que no tenía nada que ver, mientras la mujer nos insultaba”, agregó.

Gómez resultó herido a raíz de que uno de los disparos que efectuó Castillo impactó en un escudo policial, estalló y una de las esquirlas dio en su rostro.

Tras la detención de Castillo, un grupo de efectivos llevó a Gómez a la guardia del Hospital de Luján, donde le hicieron las primera curaciones.

“Me desfiguró la nariz, que me la rearmaron como pudieron. El ojo se salvó, pero me quedaron esquirlas adentro, que están obturando un músculo de movimiento”, dijo, y agregó: “Ahora me van a hacer estudios complejos para ver si se pueden quedar ahí o sin van a extirparlas para que no me afecten el ojo”.

“No es agradable estar pasando por este momento, pero es parte del trabajo y hay que afrontarlo. Muchas veces estuve en momentos así, pero son cosas que queremos olvidar. Y en ese caso, jamás pensamos que esta persona nos iba a repeler de esta forma”, concluyó.

DyN

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