La Salada

La incómoda frase de Guillermo Moreno que lo vincula a La Salada

"Este es un gobierno popular y con La Salada no se va a meter", dijo cuando era secretario de Comercio Interior durante el kirchnerismo

viernes 23 de junio de 2017 - 11:35 am

Durante la corta e intensa historia de la Feria de La Salada pasaron nueve presidentes, 19 ministros de Economía, cientos de diputados y senadores, seis gobernadores de la provincia de Buenos Aires, 9 intendentes de Lomas de Zamora y decenas de concejales.

El ex presidente Néstor Kirchner mantuvo una relación ambigua con La Salada: dejó fluir su desarrollo aunque también fue el primer político que dio luz verde para contenerla dentro de ciertos márgenes.

El golpe inicial ocurrió en el período 2003-2007, con el peronista Felipe Solá en el sillón de gobernador bonaerense. La misión de controlar el comportamiento del paseo popular recayó en Santiago Montoya, entonces subsecretario de Ingresos Públicos de la provincia.

 

Uno de los ejemplos de las paradojas del entramado kirchnerista lo protagonizó Guillermo Moreno, el fiel secretario de Comercio Interior, que el 16 de abril de 2010 citó a un centenar de fabricantes textiles a su base de operaciones en el centro porteño. Según relató el periodista Nacho Girón en su libro “La Salada, Radiografía de la feria más polémica de Latinoamérica”:

– Quiero que retrotraigan los precios a los que regían hasta el 22 de marzo –indicó, seco.

El hombre hizo un silencio que duró apenas segundos, lo suficiente como para que lo increpara una empresaria que trabajó en Urkupiña, Ocean y Punta Mogote.

– ¡Usted no tiene idea por qué aumentarnos! ¡La competencia es terrible!

– ¡Está todo dicho! Si quieren aumentar, me tienen que traer un informe que justifique por qué –respondió, molesto.

– ¡Ah, que bárbaro! ¿Por qué no viene conmigo a las tres de la mañana a las ferias así ve con sus propios ojos contra lo que estamos luchando?

Ante la mirada sorprendida de los presentes, Moreno dijo:

– Yo no me puedo meter del Riachuelo para allá…

Y cortó la polémica, sin más. No hubo repreguntas o especificaciones, pero varios salieron de la sala masticando sabor a desigualdad e injusticia.

Una fuente de la secretaría, que estuvo presente en la reunión, jura que le escuchó decir a su jefe:

– ¡Este es un gobierno popular y con La Salada no se va a meter! Es más, la va alentar, porque es el shopping de los pobres…

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