Salud

¿Puede una embarazada tomar antihistamínicos para la alergia?

Para contrarrestar esos molestos síntomas, es imprescindible una consulta con un alergólogo y un consenso con el obstetra

viernes 9 de junio de 2017 - 9:03 am

En la consulta de obstetricia es habitual encontrar dudas de embarazadas sobre qué pueden tomar quienes sufren de estados alérgicos.

Estas reacciones alérgicas pueden producir una gran variedad de síntomas, como son prurito, vasodilatación, hipotensión, rubor, dolor de cabeza, taquicardia, y en determinados casos broncoconstricción, aumento de la permeabilidad vascular, entre otros.

Es decir, pueden producirse varios cuadros clínicos que difieren en su severidad, que varían desde una simple rinitis a un proceso asmático severo. Las embarazadas, como cualquier otro tipo de paciente, deben tratarse siempre, y más en los casos en los que ya cuenten una historia de asma estacional, para prevenir un empeoramiento súbito que pueda requerir tratamientos más agresivos y que puedan poner en peligro la vida de la paciente.

Los tratamientos de elección variarán en función del tipo de clínica que se presente y serán siempre consensuados entre su alergólogo y obstetra para tratar de encontrar el fármaco ideal, que será aquel que necesite menos dosis para contrarrestar los síntomas, sin exponer a la paciente a riesgos indeseables.

Hay que tener en cuenta que ninguno de estos fármacos se prueban mediante ensayos clínicos en embarazadas, ya que normalmente éstas no se someten a este tipo de pruebas, por ello, siempre serán bajo prescripción médica y con su supervisión.

Exiten una gran cantidad de tratamientos. Entre ellos tenemos precisamente los que tratan de inhibir los efectos de la histamina, llamados por tanto antihistamínicos. Existen varios tipos y todos pueden ser administrados en la paciente embarazada, aunque con alguna preferencia y siempre recordando la menor dosis eficaz, el menor tiempo posible y bajo supervisión médica. La alergia es difícilmente soportable si no se trata, por lo tanto, no se debe temer el tratamiento en las mujeres embarazadas.

En el caso de una paciente asmática, tanto si tiene historia de asma alérgico, como si presenta súbitamente un cuadro de asma, evidentemente requiere tratamiento, ya que es mayor el riesgo de no tratar a nuestra paciente que el de que el tratamiento en sí tenga un efecto negativo sobre el embarazo. Por lo tanto, pueden usar inhaladores, tipo ventolín y otros.

La prescripción médica y su supervisión es básico, y el trabajo en equipo en pacientes muy sintomáticas entre el alergólogo y el obstetra es fundamental para dar con el mejor tratamiento y asegurarnos así que nuestra paciente se encuentra en las mejores condiciones para afrontar su embarazo.

Fuente: Ser Padres

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