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¡Héroe mundial! El joven de 22 años que frenó el ciberataque que afectó a millones

Marcus Hutchins, el chico inglés que combatió el virus a nivel gloal desde su dormitorio, comenzó a colaborar con el Gobierno

lunes 15 de mayo de 2017 - 11:39 am

No fue a la universidad y tiene solo 22 años. Es fanático del surf, las pizzas y Pokemon. Se llama Marcus Hutchins, tiene un hermano menor y vive todavía con sus padres, empleados en la industria farmacéutica, en una ciudad turística de la costa de Devon, en el Suroeste de Inglaterra.

Hoy es noticia en todo el planeta, porque Marcus es el joven héroe informático que se ocultaba bajo el seudónimo de MalwareTech. De manera casual, y tras una noche de insomnio, frenó la expansión del virus informático WannaCry y evitó que se infectasen cien mil computadoras más.

La agencia británica de seguridad digital, el National Cybersecurity Center, lo incorporó como asesor especial en su lucha contra los “hackers”.

Los bloqueos de control parental, que le impedían acceder a zonas de internet con juegos que le divertían más, lo llevaron a interesarse por los filtros de seguridad, tema en el que se especializó en un blog. Sus aportes llamaron la atención de una compañía de Los Ángeles, Kryptos Logic, que lo contrató. Ahora que saltó a fama, la empresa lo invitó a que visite su sede californiana.

Marcus Hutchins

El joven informático trabaja en su dormitorio en casa de sus padres, donde cuenta con cuatro pantallas, un iMac y todo tipo de gadgets. Desde allí logró detener el avance del WannaCry.

Desde entonces solo durmió “cinco horas en tres días”. Marcus reconoce que tiene miedo después de que se haya destapado su identidad: “En el futuro si alguien quiere tomar represalias encontrará mi identidad en segundos. Si saben dónde vivo pueden hacerme cualquier cosa”, declaró al Daily Mail.

Marcus, o MalwareTech, como se hace llamar en Twitter, estaba disfrutando de una semana de vacaciones en la empresa de ciber-seguridad en la que trabaja, Kryptos Logic. Al conocer el ataque sintió curiosidad y empezó a investigar a los piratas desde su cuarto en la casa de sus padres en Devon. Enseguida se percató de que cada vez que infectaba una computadroa, el virus trataba de conectar con una dirección web que no estaba registrada. Así que decidió registrar ese dominio, lo que hizo abonando 10.69 dólares. Su acción provocó accidentalmente la activación de un “kill switch”, un código de autodestrucción que portaba el virus, algo que los hackers hacen a veces para contar con un freno cuando un ataque se les va de las manos. El chico logró conseguir su objetivo.

Sin embargo, el joven informático advierte que el riesgo del virus ransomware continúa: “En este comienzo de semana hay muchas posibilidades de un nuevo ataque. Intentaré mantener a todo el mundo informado”.

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