Narcotráfico

Lo apresan como un capo narco y era otra persona

A Daniel Lobos fueron a buscarlo a su casa; se llama igual que un sospechoso conocido como "Gangoso". El protagonista pasó una semana preso en Bouwer

lunes 15 de mayo de 2017 - 6:45 am

Daniel Edgardo Lobos habla sin dificultades, claro y de corrido. A fines de abril fue detenido como el “Gangoso”, un importante líder narco. Estuvo una semana preso en la cárcel de Bouwer.

Fueron “sólo siete días” porque cuando estaban a punto de tomarle declaración una empleada judicial advirtió: “Pero este hombre no es gangoso”.

Quizá le hubiese llevado mucho más tiempo demostrar que no era quien el Ministerio de Seguridad de la Nación anunció haber encontrado después de “una exhaustiva investigación criminal”.

Según detalla el diario La Nación, el otro Lobos integraba una banda narco desarticulada en febrero, cuando se decomisaron en Paraná, Entre Ríos, 750 kilos de marihuana transportados en una camioneta BMW hacia Córdoba. Desde entonces la Federal buscaba al “Gangoso”, que había logrado escapar.

“La pesquisa arrojó datos concretos sobre su paradero: frecuentaba un domicilio del Barrio Vicor (Córdoba). Con la información precisa se montó una vigilancia discreta en el lugar. Finalmente, fue detenido a instancias del juzgado federal de Córdoba”, informó el Ministerio en un comunicado de prensa.

A las 9.30 de un viernes de fines de abril dos hombres y una mujer -todos de civil- golpearon la puerta de Lobos. Tenían una planilla con varias hojas; le dijeron que los tenía que acompañar “por un tema de drogas”. Su primera reacción fue de sorpresa. Insistió con que no entendía porqué lo buscaban.

“Si no venís quedarás en situación de prófugo y si te para la policía en la calle te lleva preso. Te llegaron tres citaciones y nunca respondiste”, le plantearon. Lobos afirmó que nunca había recibido un solo papel y que todo le parecía “poco serio”.

Igual, subió a una Trafic blanca sin identificación acompañado por su esposa, Roxana. Iban preparados para un trámite rápido y regresar.

Pero el mundo se le desmoronó apenas entraron a la sede de la Federal y escucharon “acá está el detenido”. Lobos aseguró que esas horas fueron terribles. Le sacaron fotos, lo desnudaron y revisaron y le entintaron los dedos.

Aunque insistía en que le explicaran qué pasaba, sólo consiguió que le dijeran: “Estás por comercialización de estupefacientes”.

Hasta el miércoles estuvo en el área de ingreso, en el MD1, celda 5. “Vi que era cuestión de sobrevivir, porque ahí es todos contra todos. A un muchacho que iba conmigo le robaron las zapatillas, las tarjetas de teléfono… A mí, un acolchado. Los van rotando en esa área. En la celda estuve con uno que estaba preso por robos y otro que estaba por un asesinato”.

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