Narcotráfico

Quién es el narco que controla los dos lados de la frontera con Bolivia

Delfín Castedo es propietario de 28.000 hectáreas en las cercanías de Salvador Mazza y su familia es dueña de campos de similares proporciones en territorio boliviano

domingo 14 de mayo de 2017 - 10:42 am

En el monte espeso de los parajes El Pajeal y El Aybal, en Salvador Mazza, Salta, un alambrado de 1,20 metros separa la frontera entre Bolivia y la Argentina.

De un lado, Delfín Castedo, detenido por narcotráfico en julio pasado tras permanecer diez años prófugo, posee 28.000 hectáreas, donde el clan que comanda intentó correr durante años a los productores ganaderos y pobladores para tener el dominio absoluto de esas tierras estratégicas para el contrabando de drogas.

Del otro lado del alambrado, en territorio boliviano, Roxana, su hermana, domina otras 30.000 hectáreas. En ese difuso límite entre los dos países, según investigaron en la justicia federal, Castedo es el dueño de la frontera.

Según detalla el diario La Nación, las investigaciones judiciales apuntan a que en ese lugar remoto fabricaba y distribuía cocaína, amparado en una densa red de complicidades políticas y judiciales que funcionó de manera aceitada por más de 15 años. Castedo fue detenido, pero su organización se mantiene operativa.

La Secretaría de Fronteras de la Nación elabora un plan para que esas tierras sean ocupadas por pobladores de la zona y que allí se pueda realizar un emprendimiento productivo y social ante el pedido de decomiso de esas tierras, realizado por los fiscales federales Carlos Amad y José Luis Bruno junto con la Procuraduría de Narcotráfico (Procunar).

A Castedo no sólo lo ayudaron a encubrir el tráfico de estupefacientes y la provisión de cocaína a grandes bandas, como la que fue desbaratada en el caso Carbón Blanco, sino también el crimen de Liliana Ledesma, una pobladora del lugar, que fue la única que se animó a denunciarlo. Castedo está preso por ordenar junto a Aparicio ese asesinato.

Castedo está en la cárcel de Güemes, en Salta, tras ser detenido el 22 de julio pasado en la localidad bonaerense de Ituzaingó con una identidad falsa, pero la sombra de la prisión no restringió que una de las organizaciones narco más grandes de la Argentina siguiera activa.

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