Derechos Humanos

Fallo del 2 x 1: la Corte llena de misterio y traiciones en histórico fallo

La Corte aceleró el tratamiento del 2x1. La nueva conformación luego del cambio de Gobierno impactó en la decisión. Cuales son los próximos pasos

sábado 13 de mayo de 2017 - 9:43 am

El caso Luis Muiña llegó al tratamiento de la mano de Lorenzetti, coinciden en afirmar en la Corte y el Gobierno. No había apuro, se trataba de un represor, condenado, pero en libertad condicional. Sin embargo el asunto circuló y contó con el apoyo de Rosenkrantz que entendió que había una cuestión de garantías. Highton de Nolasco lo acompañó. Rosatti, más político, resaltó en su voto el rechazo que le provocaba el caso, pero destacó que se ajustaba a derecho.

Lo cierto es que, según cuenta el diario La Nación, el trabajo en la Corte Suprema luego de las modificaciones impulsadas por Cambiemos, es más discutido y democrático. Por eso la división de opiniones en un tema tan álgido como el 2×1. La aplicación para el caso Muiña desató un vendaval político y social sin precedentes.

Por ello, los referentes legislativos de Cambiemos Federico Pinedo y Pablo Tonelli, trabajaron en un parche interpretativo. Hablaron con Rosatti. Acordaron los términos que iba a tener el futuro texto. En una reunión en el despacho de Emilio Monzó, el oficialismo y los principales bloques de la oposición, incluido el kirchnerismo, se pusieron de acuerdo.

Era esencial que se viera el consenso de toda la clase política, el que no había logrado la Corte. Se apuraron y llevaron el asunto a tratarlo sobre tablas en Diputados y luego en el Senado. Hubo ley en menos de 24 horas tras pasar por las dos cámaras.

Dos razones había para el apuro. Una era que ya estaba convocada una marcha que amenazaba con ser multitudinaria para repudiar la sentencia. No hubo allí ataques al Gobierno y el discurso de Estela de Carlotto fue más manso que en otras ocasiones. Acaso las varias charlas telefónicas que mantuvo con ella Garavano ese día sirvieron para tratar de aplacar el enojo. Y la otra razón era que Lorenzetti quería tener la norma cuanto antes para dictar una nueva sentencia que reparara el “mal paso”, en términos de Garavano, que había tomado la Corte.Era esencial que se viera el consenso de toda la clase política, el que no había logrado la Corte. Se apuraron y llevaron el asunto a tratarlo sobre tablas en Diputados y luego en el Senado. Hubo ley en menos de 24 horas tras pasar por las dos cámaras.

Dos razones había para el apuro. Una era que ya estaba convocada una marcha que amenazaba con ser multitudinaria para repudiar la sentencia. No hubo allí ataques al Gobierno y el discurso de Estela de Carlotto fue más manso que en otras ocasiones. Acaso las varias charlas telefónicas que mantuvo con ella Garavano ese día sirvieron para tratar de aplacar el enojo. Y la otra razón era que Lorenzetti quería tener la norma cuanto antes para dictar una nueva sentencia que reparara el “mal paso”, en términos de Garavano, que había tomado la Corte.

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