Alimentación

La comida de bebés tiene niveles ilegales de arsénico

Investigadores del Instituto para la Seguridad Alimentaria Mundial de Queen’s han descubierto que poco ha cambiado desde que se aprobó una ley y que el 50% de los productos contienen todavía un nivel ilegal de arsénico inorgánico

viernes 12 de mayo de 2017 - 8:25 am

Uno de los ingredientes principales y más comunes en los alimentos para bebés es el arroz, que acumula arsénico durante su cultivo. Aquí el factor clave es la edad de la persona que lo consuma. Los bebés, al estar en fase de desarrollo rápido, se ven mucho más afectados que un adulto.

Y las consecuencias van desde problemas en el sistema inmune hasta afecciones neuronales, que se traducen en pequeños retrasos mentales. De hecho, este es el motivo por el que las administraciones pusieron límites al contenido de arsénico en los alimentos preparados, especialmente los de bebés

En un estudio seleccionaron bebés con una dieta basada en preparados de los conocidos como “leches de sustitución” y otros que se alimentaban de leche materna. Comprobaron los niveles de arsénico en orina, y de ahí sacaron la primera conclusión: los niños que toman preparados industriales toman mucho más arsénico que aquellos que sólo maman. Por encima del límite legal.

Si la cosa quedase ahí, sería preocupante. Pero el siguiente paso del estudio fue analizar la misma variable, el consumo de arsénico, en los momentos posteriores al destete. Ahí la cosa se iguala – obviamente – pero sigue la misma tendencia. Los infantes consumen más arsénico del que legalmente deberían.

Y con estos datos, hay dos noticias. Como suele ocurrir, una buena y una mala. La mala es que el arroz es un ingrediente ubicuo y casi imprescindible en la industria alimentaria, y más en la de los niños. Es barato y fácil de obtener, y está especialmente recomendado cuando hay restricciones nutricionales – intolerancias a los lácteos o al gluten, por ejemplo – al ser hipoalergénico. Está y seguirá estando, en resumidas cuentas.

La buena noticia, y sorprendente, es que eliminar el arsénico del arroz es sencillo y barato. Basta con filtrar con percolación, un proceso que elimina el 85% del arsénico haciendo que sea mucho más seguro. Pero no se hace, esperemos que tras la publicación de este estudio se convierta en práctica habitual.

Fuente: Yahoo 

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