Derechos Humanos

Por “depresión”, un juez le da la prisión domiciliaria a un condenado por delitos de lesa humanidad

Un juez federal dio el beneficio a Osvaldo Omar Pallero, imputado por más de una veintena de asesinatos cometidos por la Triple A

miércoles 10 de mayo de 2017 - 3:55 pm

Un juez federal de Bahía Blanca le concedió la prisión domiciliaria a un imputado por crímenes de lesa humanidad porque está “deprimido” y teme que pueda suicidarse en prisión.

La medida, dispuesta por el juez Walter López Da Silva, benefició a Osvaldo Omar Pallero, de 74 años, quien según un informe médico atraviesa “un cuadro de depresión, angustia y desestima personal”.

“De los informes psicológicos surge que presenta una profunda depresión con reiterados pensamientos de ideación suicida que pondrían en riesgo su vida en caso de continuarse con la actual modalidad de prisión preventiva”, sostuvo el juez.

“Naturalmente, la morigeración relativa al lugar de cumplimiento de la prisión preventiva -con acompañamiento de su hijo en el domicilio- podría hacer variar tales ideas suicidas que ponen en riesgo su vida”, añadió.

El fallo establece que “la gravedad y naturaleza del delito que se le imputa al procesado, no constituyen impedimentos por sí mismos para la detención domiciliaria”.

El juez Walter López Da Silva hizo lugar a un cuestionable argumento sobre la edad y condiciones de salud esgrimido por la defensa.
El juez Walter López Da Silva hizo lugar a un cuestionable argumento sobre la edad y condiciones de salud esgrimido por la defensa.

Pallero está imputado por delitos de lesa humanidad cometidos por la Triple A antes de la dictadura, y por el aparato represivo después del golpe de Estado de 1976.

El juez determinó que “el imputado no podrá abandonar el inmueble en el que cumplirá la detención domiciliaria” pero su hijo, que será su garante, “queda autorizado a realizar todos los traslados del imputado para atender” sus dolencias físicas.

“El régimen de visitas queda limitado estrictamente a los familiares cercanos del imputado y, para el caso que no lo sean, se restringe su número a tres personas en horas de la tarde, entre las 16 y 20 horas, dos veces por semana”, subraya el fallo.

Además, deberá serle colocada una “pulsera de vigilancia electrónica”.

COMENTARIOS