Psicología

El psicoanálisis, la técnica psicológica más popular entre los argentinos

La rama fomentada por Sigmund Freud es "la reina" en el país con más profesionales de la salud mental por habitante del mundo

lunes 8 de mayo de 2017 - 7:55 am

Las angustias llevan a las personas a recostarse sobre el diván de un psicoanalista para buscar en su pasado el origen de sus problemas.

El padre del psicoanálisis es Sigmund Freud, cuya técnica psicológica es “la reina” en la Argentina con más profesionales de la salud mental por habitante del mundo.

Las clases medias y altas de las grandes ciudades argentinas acuden a la consulta no necesariamente por una patología, sino como una forma de desarrollo personal, explicó el investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet), Andrés Roussos.

“En otros países son mucho más reservados, tienen mucho más temor a mostrarse. Creo que piensan en la psicología cuando hay un trastorno grave. En cambio aquí no, aquí sabemos que el paciente necesita hablar y él también lo sabe”, afirmó el psicoanalista Gabriel Rolón.

El psicoanálisis es la rama preferida en el país suramericano con más especialistas de la mente por persona del mundo (193,99 profesionales por cada 100.000 habitantes), según el último Atlas de salud mental elaborado en 2014 y que sitúa a Finlandia en segunda posición con 56,95.

La Argentina tiene un “romance eterno” con esta técnica porque recibió inmigración que, acostumbrada a la pérdida y a la nostalgia, necesitaba expresar la angustia de estar lejos de su tierra.

Se trata de una técnica que requiere de un paciente que se cuestione, que esté dispuesto a “hurgar” en los capítulos de su vida que le generan dolor. El tratamiento se convierte en un viaje que termina cuando la persona ya no siente angustia o deja de plantearse interrogantes.

Un buen analista se caracteriza por tener la “habilidad” de ir cambiando de posición para que a lo largo del proceso la persona encuentre las herramientas que le permitan resolver los problemas por sí mismo, según Rolón.

El análisis tiene una ética “particular” que engloba no juzgar, no anteponer los valores morales del profesional y ser consciente de que la opinión del especialista tiene valor de “ley”.

Por ello, Rolón reconoció que el paciente podría estar en situación “manipulable” si cae en manos de un analista poco ético que se aprovechara del “poder” que el paciente otorga al terapeuta.

“Nuestra ética está en no hacer uso de ese poder nada más que para ayudarle y no permitir que nos entrone en un lugar del cual no nos pueda mover nunca y nos necesite para siempre”, agregó.

Un siglo después de que Freud pusiera el foco en el inconsciente, el estudio de la mente sigue despertando interés entre la población argentina y en 2015 se registraron 98.311 psicólogos activos, en 48,8 % concentrados en capital federal, señalan la estimación realizada por la Universidad de Buenos Aires.

Fuente: EFE

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