Alimentación

Los beneficios poco conocidos del microondas

A pesar de que muchos los consideran un artefacto nocivo para la salud, si se utiliza de la forma correcta se le pude sacar provecho

jueves 4 de mayo de 2017 - 8:32 am

La mayoría de las veces el microondas es utilizado para calentar o para descongelar alimentos, pero sus usos y beneficios van un poco más allá. Este aparato permite descongelar alimentos, calentar comida directamente en el plato en que se va a servir, preparar salsas, purés deshidatados y bizcochuelos, fundir manteca o queso, cocinar alimentos, gratinar (en aquellos que poseen esta función) y asar carnes, y calcular el tiempo de descongelamiento de un producto según su peso.

Muchos sitios web y blogs aseguran que utilizar el horno microondas puede ser perjudicial para la salud. Sin embargo, no existen pruebas científicas contundentes que lo demuestren. La justificación para ello es que muchos nutrientes se pierden cuando se someten al calentamiento de este electrodoméstico. Sin embargo, esto no se limita solo al microondas, sino que suele suceder con otros métodos de cocción, pues son resultado del calentamiento.

Algunas vitaminas, como la vitamina C pueden descomponerse con el incremento de la temperatura. También las proteínas pueden llegar a desnaturalizarse o descomponerse con el calor. Pero esto sucede independientemente del medio de cocción y son resultado del calentamiento. De hecho, en este sentido, el horno microondas puede resultar una mejor opción por manejar tiempos más cortos de preparación.

De acuerdo con un estudio publicado en la revista Journal of Food Science, cocinar en microondas ayuda más a la retención de sustancias antioxidantes en alimentos como espárragos, cebolla y judías, que si se cocinan mediante hervido, presión u horno.

Para sacar el máximo provecho del microondas se aconseja minimizar la cantidad de agua y el tiempo de cocción. También es bueno tener en cuenta el material que se utiliza. Las ondas microondas deben atravesar el alimento y el recipiente que lo contiene. Los más adecuados son vidrio, porcelana, loza, cerámica, plástico (los que son aptos), papel absorbente, papel film. A

simismo, otros materiales están desaconsejados. Los mismos son: metales, papel aluminio, cubiertos, vajilla con decoraciones metálicas, papel y cartón, y plástico no apto para microondas, ya que puede derretirse pasando sustancias y sabores no deseables o tóxicos al alimento.

Fuente: El Observador

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