Salud

Tips para vencer el pánico escénico

Para muchos, hablar en público es un atentado contra su salud mental y emocional; pero existen formas de aliviarlo

lunes 1 de mayo de 2017 - 8:40 am

Un examen oral, una presentación o cualquier situación que implique hablar en público paraliza a más de uno con tan solo pensarlo por más que uno sepa qué decir.

“En estos casos no se habla de timidez, sino de ansiedad social: la persona se preocupa en extremo ante la posibilidad de ser el centro de atención y de ser evaluada negativamente por los otros. Eso le genera una preocupación excesiva que puede complicar la presentación”, explicó el psicólogo clínico Gustavo Bustamente, codirector de la Fundación Fobia Club y coautor del libro Ataques de pánico y trastornos de fobia y ansiedad.

Para vencer este temor e intentar hacer de este momento lo más relajado posible, el experto en oratoria Christian Andrada da algunas claves para que te sientas lo más cómodo y seguro posible.

Ensayá lo que querés decir

Si te incomoda hablar en público, olvidate de improvisar. El pánico escénico nace de la inseguridad: tenés que compensarla con una estructura lo más solvente posible. Estudiá de memoria lo que querés decir y practicalo varias veces en voz alta. Una vez que lo hayas aprendido, pedile a personas de confianza que oficien de auditorio.

Cuando termines, ellos deben opinar sobre tu dicción (es importante que seas claro), tu lenguaje corporal (no debés verte estático) y el contenido de lo que decís. “Es importante dormir bien la noche previa y llegar al lugar de la exposición con 20 minutos de antelación, para ver el espacio y chequear que el dispositivo electrónico que vas a usar funcione correctamente”, recomendó Andrada.

Armá un punteo

¿Tenés miedo de perder el hilo de la exposición? Podés contar con recursos tecnológicos: te conviene sumar un PowerPoint como soporte. “Ojo: debe ser solo un punto de partida para que desarrolles tus ideas, no conviertas las diapositivas en el eje central de tu presentación”, advirtió Andrada. Si no contás con este recurso, escribí el punteo de tu discurso en un papel que puedas tener a mano para consultarlo cada vez que necesites retomar el hilo.

Inspirá y exhalá

“Los ejercicios de respiración son muy útiles para controlar los nervios”, aseguró Andrada. Hacé una inspiración profunda, retené el aire en el abdomen bajo durante unos segundos y exhalá lentamente. Cuando estés frente a la audiencia, parate derecha y repartí equitativamente el peso de tu cuerpo en las piernas.

Llevá los hombros hacia atrás y buscá una persona del público con la que te sientas cómodo. Sonreíle. “Los estudios demuestran que la actitud física positiva modifica el comportamiento y ayuda a las personas a sentirse más seguras”, afirma Andrada.

Descomprimí la escena

Si los nervios te dominan, lo mejor que podés hacer es blanquear (parcialmente) tu estado. Apostá al humor. Podés decir algo del estilo: “Disculpen si tartamudeo un poco, pero me siento tan nervioso como si estuviera en la entrega de los Óscar”. Ojo: no abuses de este recurso. Usalo para aflojarte, pero no para compensar tu falta de preparación. “El humor es un buen aliado cuando hay contenido. De lo contrario, pasado un rato puede volverse fastidioso”, concluyó el especialista en oratoria.

Fuente: Cosmopolitan

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