Policiales

Cómo era la red de policías que pedía coimas a comerciantes y trapitos

La investigación que derivó en la suspensión y detención de José Potocar, se abrió en noviembre pasado, incluso antes de crearse la Policía de la Ciudad

miércoles 26 de abril de 2017 - 5:58 am

El suspendido jefe de la Policía de la Ciudad, comisario inspector José Potocar, quedó detenido esta mañana acusado de estar involucrado en la causa que investiga el fiscal José María Campagnoli por una “asociación ilícita” en la comisaría 35 por presuntas coimas a comerciantes y “trapitos” en los barrios de Núñez y Saavedra.

Ahora, ¿cómo funcionaba la supuesta red que operaba desde enero de 2016? Según detalla el diario Clarín, la investigación que derivó en la suspensión y detención de Potocar, de 58 años, se abrió en noviembre pasado, incluso antes de crearse la Policía de la Ciudad.

Fue luego de que vecinos de Núñez denunciaran que en la comisaría 35 les pedían “contribuciones monetarias” a cambio de protección. Y después de que la declaración de un policía “arrepentido”.

José Potocar
José Potocar

Para el juez de instrucción Ricardo Farías, todos los policías “organizaron una asociación que funcionaba paralelamente a la estructura de la seccional 35, con jurisdicción en los barrios de Núñez y Saavedra, para llevar adelante una pluralidad de planes delictivos con el objeto de percibir dinero indebidamente”, según describió en uno de los procesamientos.

Entre las principales pruebas contra los uniformados hay documentación secuestrada en varios comercios de la zona como comprobantes de aportes a la “Asociación Amigos de la Comisaría 35”, que habría sido una de las formas de canalizar las coimas, y lo que se trata de determinar es si Potocar, desde la Dirección General de Comisarías, fue beneficiado con las maniobras.

Según la investigación, los policías de la comisaría 35 les exigían a los comerciantes de la zona de Núñez y Saavedra un mínimo de 2.300 y 3.000 pesos mensuales para brindarles “seguridad”. Aunque a las cadenas más grandes habrían llegado a pedirles hasta $25 mil.

También les cobraban de 400 a 500 pesos por semana a los “trapitos”, que si bien están prohibidos, pululan en la Ciudad, en particular en los alrededores de los estadios de fútbol los días de partidos y conciertos. El “canon” era a cambio de una supuesta “protección” para que pudieran trabajar en la zona sin inconvenientes.

En esta causa, el 12 de abril pasado, el juez Farías procesó y embargó por 350.000 pesos a la comisaria inspectora Susana Aveni como “jefa u organizadora” de la asociación ilícita.

Susana Aveni
Susana Aveni

La oficial era la superior directa del aún prófugo comisario Norberto Villarreal quien -según la investigación de Campagnoli- le ordenaba a los policías de la brigada de su seccional pedir las coimas.

COMENTARIOS