Salud

Cómo quitar el dolor muscular sin tomar analgésicos

Antes de acudir a medicamentos, probá con estos diez consejos para aliviar las molestias

miércoles 26 de abril de 2017 - 9:16 am

La vida sedentaria, estar frente a la computadora más de ocho horas seguidas, no hacer ejercicio y dormir mal son solo algunas de las causas de estas molestias que, en muchos casos, nos impiden incluso cumplir con nuestras actividades.

Consejos para eliminar el dolor muscular

Ya sea que hacés mucho ejercicio o que no mueves demasiado el cuerpo, puedes poner en práctica los siguientes consejos para eliminar el tan conocido e insoportable dolor muscular:

1. Aplicá hielo

Permite reducir la inflamación en los músculos cuando están doloridos. No obstante, para que esta técnica surta efecto debés aplicarla de inmediato (cuando comiencen las molestias).

No sirve de nada poner hielo en la zona dos días más tarde.

  • Para evitar quemar la piel envolvé los cubitos en un paño o bolsa plástica y mantené entre 10 y 15 minutos.
  • Otra opción es darse un baño de agua fría.

2. Hacé estiramientos

Podemos hacerlos en cualquier sitio ya sea en la oficina, en el gimnasio o en casa.

Una serie de estiramientos de unos 10 minutos de duración nos puede servir para reducir los dolores por estar mucho tiempo en la misma postura o por una rutina de ejercicio fuerte. La elongación no sirve si el músculo está lesionado o si lo forzamos demasiado.

  • Todas las mañanas apenas te levantes cumplí con una rutina de 5 minutos que incluya estiramientos de brazos y piernas. Así reducirás el dolor y evitarás contracturas mayores. Además es una excelente manera de comenzar la jornada.

3. Date una ducha

Si la aplicación de hielo no funciona porque la zona no está inflamada, entonces prueba con la técnica contraria.

  • Tomá una ducha con el agua lo más caliente que puedas soportar para que relaje los músculos.
  • Una buena opción es el baño de inmersión con sales o espuma.
  • Por su parte los baños de vapor son muy efectivos por relajan la tensión y reducen el dolor muscular. Podés hacerlo en casa o ir a un sauna o spa (donde quizás también te hagan masajes descontracturantes).

4. Caminá

La recuperación activa es más que interesante porque evita el sedentarismo. Si últimamente te duelen demasiado los músculos debido a tu trabajo, entonces tratá de caminar un poco más.

  • No hace falta que sean kilómetros. Podés comenzar con algunas calles, por ejemplo, dejando el coche aparcado un poco más lejos de la oficina.
  • Mientras caminás podés rotar los hombros, mover los brazos y girar la cabeza hacia los laterales para lograr un mayor alivio.

5. Masajeá

Si bien no es recomendable que uno mismo se haga los masajes porque puede empeorar la situación, a veces no podemos ir a un masajista profesional.

En tal caso, al menos, podemos presionar suavemente el área dolorida y hacer movimientos circulares para relajar la zona.

No obstante, sería mejor visitar a un experto una vez por semana en el caso de que los dolores sean habituales o frecuentes.

Esta persona usará técnicas eficaces e incluirá cremas, aceites o geles que descontracturen.

6. Descansá

El estrés, la rutina y las obligaciones son los principales causantes de dolores musculares. Por eso es fundamental dormir bien cada noche y, si podemos, también por las tardes.

Tratá de ir a la cama siempre a la misma hora y cumplir con, al menos, 8 horas de descanso diario. No olvides que durante la noche los músculos se recuperan y curan.

7. Hacé yoga

Esta milenaria técnica no solo reduce los dolores musculares, sino que también los evita.

La práctica regular del yoga mejora la flexibilidad, previene los calambres y aleja el estrés. Justo lo que a tu cuerpo le está faltando.

Si no podés ir a un centro especializad,o puedes cumplir con una rutina sencilla en casa varias veces por semana.

8. Refregalos

Según la zona del cuerpo que te duela, frotá los músculos con un paño o toalla mojados con agua caliente.

Para aumentar el efecto añadí un ingrediente con propiedades antiinflamatorias como puede ser:

  • El romero
  • El vinagre de manzana
  • La pimienta negra molida

9. Comé bien

Muchas veces la falta de ciertos nutrientes nos hace más propensos a las contracturas, los calambres y los dolores musculares.

  • Tratá de llevar una dieta equilibrada que incluya todos los grupos alimentarios: proteínas, hidratos de carbono, grasas saludables y azúcares simples.
  • Las frutas y las verduras de estación y crudas no pueden faltar en tus comidas, así como tampoco las legumbres, los frutos secos y la carne magra.

10. Bebé agua

Cuando los músculos no están bien hidratados son más vulnerables y no pueden recuperarse como corresponde.

Si a eso le sumamos una práctica excesiva de deporte o demasiado sedentarismo, no es extraño comprender por qué nos duelen.

Para evitarlo tratá de cumplir con los famosos “2 litros de agua por día”, que deberás aumentar cuando hace calor o si vas al gimnasio.

Fuente: Mejor con salud

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