Violencia en el fútbol

Para imitar: Cómo puso fin Inglaterra a la era de los hooligans

Chris Whalley, director de Seguridad en Estadios de la Asociación de Fútbol de Inglaterra, asegura que en su país hay un fuerte compromiso de lucha contra la violencia en los estadios

viernes 28 de febrero de 2014 - 12:50 pm

Chris Whalley, director de Seguridad en Estadios de la Asociación de Fútbol de Inglaterra y experto británico en seguridad en el fútbol desde 1990, visitó Argentina y contó como hicieron en su país para erradicar a los hooligans y la lucha que tienen cada fin de semana contra la violencia. [pullquote position=”right”]Para imitar: Como le puso fin Inglaterra a los hooligans[/pullquote]

En una entrevista con La Nación confesó que sacar a los violentos “fue un trabajo en equipo largo y complicado, que aún continúa. Todos los involucrados coincidían y coinciden: ni a los clubes, ni a los hinchas pacíficos, ni a la policía, ni al gobierno les interesa que haya violentos en los estadios. Hay un fuerte compromiso en luchar contra el mal comportamiento”.

Una de las primeras medidas que tomaron, después de la tragedia de Hillsborough, donde murieron 96 hinchas de Liverpool contra las vallas, fue sacar las rejas y los alambrados “para cuidar la integridad de los espectadores”. Desde esa época, la gente puede entrar al campo de juego, “pero sabe que es un delito. El que lo hace, sabe que hay personal de seguridad que los identifica, los sanciona y los excluye.”

Una de las exitosas sanciones que se les aplicaba, fue “la exclusión de los delincuentes de los estadios”. Por un período de mínimo 3 años, el que hace algo inadecuado no puede entrar a una cancha. Además, nunca más pueden ir al exterior cuando juega la selección, ni al Mundial, ni a la Eurocopa.

Cuando se le comentó acerca de la decisión local de jugar sin público visitante, el inglés afirmó: “Tal vez sea una buena solución para la Argentina, no para Inglaterra. Parte del evento es la rivalidad y el clima de las dos hinchadas”.

Para Whalley, es una realidad que el fútbol es violento, porque también lo es la sociedad: “En una asistencia de 50.000 personas es lógico que haya un porcentaje de violentos. Pero si el club puede controlar el acceso al estadio, también puede controlar el comportamiento dentro. Y si unas personas no respetan las reglas, el club tiene derecho a echarlos. Eso ocurre en Inglaterra”.

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