Ciudad de Buenos Aires

Nuevo barrio porteño: en la villa 31-31 bis, los vecinos con las primeras casas refaccionadas

Las primeras refacciones empezaron en la manzana G1, frente al playón que da a la curva de la autopista Illia. Se mejoraron 79 unidades, entre viviendas y comercios

jueves 20 de abril de 2017 - 6:59 am

La casa de las mujeres, en la villa 31-31 bis, es una de las primeras viviendas mejoradas, tanto en su interior como en la fachada, en lo que constituye el puntapié inicial de la integración del barrio al tejido urbano.

Parte del proceso de urbanización de esta villa de Retiro comprende el reacondicionamiento de la mayor cantidad de inmuebles existentes para mejorar la calidad de vida de sus ocupantes, su acceso a los servicios públicos y la seguridad.

De las 9900 viviendas y comercios que hay en la villa, unas 8500 requerirán algún grado de intervención, según estimó el secretario de Integración Social y Urbana porteño, Diego Fernández.

Según detalla el diario La Nación, las primeras refacciones empezaron en la manzana G1, frente al playón que da a la curva de la autopista Illia. Se mejoraron 79 casas y locales, lo que alcanzó a 169 personas (102 adultos y 67 niños).

Una vez que finalicen las obras de infraestructura y de espacio público, el gobierno porteño intermediará con las empresas de servicios públicos para que se formalicen las conexiones a las redes de electricidad, gas y agua potable. De esta manera, los vecinos del barrio 31 deberán abonar las facturas.

manzana

Uno de los problemas estructurales son las endebles escaleras que utilizan los habitantes para acceder a sus hogares. Por eso empezaron a ser reemplazadas por otras con barandas para evitar caídas.

Para que los arreglos de viviendas se concreten, los vecinos deben estar de acuerdo. Si dan el sí, los arquitectos realizan un relevamiento técnico sociohabitacional en cada unidad funcional y establecen qué grado de intervención corresponde en función de los problemas estructurales.

El proceso de reacondicionamiento incluye la redistribución interna del espacio, tareas de iluminación, ventilación, tendido de red eléctrica, accesibilidad y terminaciones (como el revoque e impermeabilización de ciertas paredes).

En esta etapa, los trabajos son costeados por el Estado. Cuando al final del plan de integración de la villa, los vecinos escrituren sus casas, deberán pagar los terrenos y también estos gastos.

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