Policiales

Extraño caso: una casona embrujada, el lugar para un ex juez condenado a prisión

Se encuentra en el paraje patagónico de Cubanea (Río Negro). Juan Bernardi fue sentenciado a cinco años por participar en su chacra de fiestas sexuales con chicas carenciadas

viernes 7 de abril de 2017 - 6:52 am

En una antigua y abandonada casona del paraje patagónico de Cubanea, a la cual se le atribuyen “apariciones fantasmales”, pasará encerrado sus próximos cinco años el ex juez penal de Viedma Juan Bernardi (58).

El protagonista fue condenado por el delito de “promoción de corrupción de menores”, acusado de participar en su quinta de fiestas sexuales con chicas carenciadas que estaban alojadas en institutos de menores dependientes del gobierno de Río Negro.

Según detalla el diario Clarín, la residencia permanecía deshabitada, pero la Justicia no logró ubicar otro espacio para el ex magistrado que protagonizó este caso que conmovió a toda la provincia.

Bernardi deberá cumplir su sentencia en una casona construida en la década del ‘30 con la exclusiva compañía de un guardia penitenciario.

El paraje fue fundado a mediados del siglo 19 por un grupo de 10 familias de origen italiano con el propósito de fomentar una colonia agrícola.

El edificio está en medio de la nada: desierto, viento y horizontes interminables. Se encuentra a 70 kilómetros de Viedma, sobre la ruta 250.

La casona adonde será alojado el ex juez Juan Bernardi, condenado por corrupción de menores.
La casona adonde será alojado el ex juez Juan Bernardi, condenado por corrupción de menores.

Los lugareños, que en su mayoría viven en estancias y puestos de los alrededores, aseguran que la casona está “embrujada” y le adjudican la presencia de “fantasmas”.

Esta dependencia es administrada por la Policía Rural, que tiene allí una suerte de humilde base de operaciones en la que pueden refugiarse o calentarse un mate durante sus jornadas de vigilancia.

Sin embargo, se han notificado casos de miembros de la Fuerza que se negaron a pasar la noche en la propiedad porque se escuchan ruidos extraños que aterrorizan a cualquiera, según cuentan.

En principio, se pensó en trasladar a Bernardi a la pequeña localidad de General Conesa, pero la intendenta Alejandra Mas y los concejales se negaron a recibirlo debido al grave delito por el que se lo condenó.

Bernardi no puede permanecer alojado en el cárcel de Viedma porque, en su rol como juez, ordenó la detención de varios prisioneros que viven tras sus rejas, con lo cual podría ser agredido por alguno de ellos.

La parte superior de la propiedad “fantasmal” está compuesta de tres dormitorios. En el pasado sirvió como la casa personal del comisario a cargo de ejercer la ley en el paraje.

El ex juez tendrá escasas comodidades tales como un baño, una cama y un calefactor. Para bañarse deberá utilizar agua de un pozo cercano.

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