Crisis en Venezuela

Venezuela: la Iglesia enfrenta al gobierno y convoca a la desobediencia civil

Se distribuyó un documento en los templos en el cual se criticó los manejos de la Corte Suprema como "reprobables" y califica de "justos" los reclamos al gobierno de Nicolás Maduro

lunes 3 de abril de 2017 - 6:15 am

Continua la crisis permanente en Venezuela. El Episcopado distribuyó en las misas de este domingo un documento en el cual plantea la validez de la desobediencia civil y las marchas contra el gobierno.

“Es hora de preguntarse muy seria y responsablemente si no son válidas y oportunas la desobediencia civil, las manifestaciones pacíficas, los justos reclamos a los poderes públicos nacionales y/o internacionales y las protestas cívicas”.

Es una de las últimas frases de la carta que el sacerdote de la iglesia caraqueña de La Candelaria leyó ayer al final de la misa de 9.

La nota que leía venía con el sello de la Conferencia Episcopal y la firma de los cardenales venezolanos Jorge Urosa Savino, arzobispo de Caracas y Baltazar E. Porras, arzobispo de Merida, quienes la distribuyeron antes por las redes sociales.

Cuando terminó de leer el inequívoco mensaje de la Iglesia venezolana, muchos de los fieles estallaron en un aplauso.

Otros se quedaron en silencio esperando la bendición o tal vez reflexionando, como pedía la propia Conferencia Episcopal al principio de la carta, sobre “los acontecimientos de los últimos días, la reunión de la OEA y las decisiones del TSJ (Tribunal Superior de Justicia-Corte Suprema)”.

Las decisiones del TSJ a las que se refiere la carta son el fallo del jueves que invalidó al Parlamento y se atribuyó poderes legislativos; y la marcha atrás del régimen el sábado, que devolvió a los diputados la potestad de hacer las leyes.

El primer fallo hizo que la OEA y los diputados opositores de la Mesa de Unidad Democrática acusaran de “auto-golpe” al gobierno de Nicolás Maduro, que controla a los magistrados pero no a la Asamblea Nacional (Parlamento), donde la oposición tiene mayoría desde diciembre de 2015.

Según indica el diario Clarín, para esos legisladores y para la Iglesia venezolana, el retroceso posterior prueba de que el poder ejecutivo manda sobre el judicial.

“Son decisiones moralmente inaceptables y, por tanto, reprobables”, decía también el documento del episcopado, preocupados por unas medidas que “pueden generar en Venezuela una escalada de violencia”.

La postura del Papa Francisco sobre Venezuela suele ser menos clara que la de sus cardenales en el país caribeño. De hecho, muchos creen que la intervención del Vaticano en los diálogos entre la oposición y el gobierno le sirvió a Maduro para desunir a sus enemigos políticos, por el cruce de criterios entre los opositores sobre la conveniencia de estar o no en esas reuniones. Hasta que el TSJ falló contra el Congreso y unió otra vez a los opositores y debilitó al gobierno.

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