Windows

¿Cuál es la diferencia entre suspender e hibernar en Windows?

Cualquiera de estas dos opciones es más rápida que apagar nuestra máquina, pero... ¿qué significa?

viernes 24 de marzo de 2017 - 8:52 pm

El modo hibernación y la suspensión del equipo en Windows es mucho más cómoda y práctica que encender o apagar la máquina cada vez que la usamos y dejamos de usar.

Estas opciones tienen el mismo propósito: conservar el estado actual del sistema y ahorrar energía, incluso más que el apagado.

Cuando suspendemos el ordenador el equipo entra automáticamente en un modo de consumo de energía mínimo, solo el que necesita para mantener la memoria RAM encendida. En esa memoria RAM se almacena el estado actual del sistema, para que cuando regreses encuentres todas las ventanas y aplicaciones que tenías abiertas tal y como estaban. Si tienes un portátil con buena batería, puede durar hasta más de un día así sin quedarse sin jugo.

Cuando usamos el modo hibernación sucede casi lo mismo, la diferencia está en que en lugar de almacenar el estado actual del equipo en la memoria RAM, este se almacena en tu disco duro o en el almacenamiento solido. Esto quiere decir que el consumo de energía será nulo. Un ordenador que está hibernando está básicamente apagado: no consume energía porque no necesita mantener ningún componente encendido.

Suspender el equipo es como un sueño profundo, mientras que hibernar es más como una criogenización.

Lo que sí consume el modo hibernación es espacio en disco: el archivo de hibernación de Windows puede ocupar unos cuantos gigas de espacio, y además de esto, cuando despiertas un ordenador de la hibernación el proceso suele ser un poco más lento que cuando lo despiertas de una suspensión, aunque esto depende también de la velocidad de tu disco.

¿Cuál es mejor?

Pues esto dependerá de tus necesidades. La mayoría de los equipos "suspende" automáticamente cuando dejan de ser usados por mucho tiempo, o los portátiles cuando cerramos la tapa. Esto conserva el estado para que solo tengamos que presionar un botón al despertar o simplemente levantar la tapa, pero seguirá consumiendo energía por más mínima que sea.

Si tienes un portátil al que la batería no le rinde mucho, hibernar es en definitiva tu opción. Pero si tienes muy poco espacio de almacenamiento, quizás prefieras optar por la suspensión, pues el archivo de hibernación puede ocupar bastante. De hecho fue una de las cosas que recomendamos borrar para recuperar algo de espacio en Windows 10 si tienes poco.

Si sufres de ambas carencias, o estás paranoico respecto a la factura de la electricidad en tu casa, no te importa tener que esperar un inicio más lento y tener que abrir todo de nuevo cada vez que te sientes frente al ordenador, pues apágalo y vive como en 1998.

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