Mercosur

Incertidumbre y oportunidad: hacia dónde va el Mercosur en 2017

El bloque se despertó de un golpe y todavía está acomodándose para reaccionar ante un contexto político y económico internacional cada vez más incierto

domingo 12 de febrero de 2017 - 10:39 am

Un 2016 que fue el perfecto ejemplo de la teoría del Cisne Negro -eventos inesperados e inusuales que luego se analizan por retrospección- y los cambios de signo político en Brasil y la Argentina sacudieron el tablero para el Mercosur.

Según indica el diario La Nación, el bloque se despertó de un golpe y todavía está acomodándose para reaccionar ante un contexto político y económico internacional cada vez más incierto.

De la reunión entre el presidente Mauricio Macri y su par brasileño, Michel Temer , que tuvo lugar el martes último en Brasilia, quedaron claras las intenciones de ambos de dar un "impulso histórico" al Mercosur.

Un 2017 con Donald Trump, el Brexit y una Unión Europea cautelosa ante posibles mayores cambios políticos no parece el mejor escenario, según los analistas.

Sin embargo, se señala también que el bloque puede aprovechar la oportunidad del caos y, en un año de reacomodamiento del rompecabezas mundial, tejer relaciones con jugadores a los que no había podido acercarse antes.

En primer lugar, los analistas coinciden en que, si no se aceitan las relaciones bilaterales entre las dos economías más grandes, las de la Argentina y Brasil, el bloque no tiene posibilidades de fortalecerse.

El economista Dante Sica, director de la consultora Abeceb, opina: "Hay una oportunidad fenomenal entre los dos países. Cuando uno observa el diseño de sus políticas comerciales, monetaria y cambiaria, nunca habían estado tan en sintonía. No habrá problemas colaterales producto de políticas disímiles".

Desde la presidencia de la Cámara de Comercio Argentina-Brasileña (Cambras), Jorge Zabaleta sostiene que lo que debe primar es "una unión estratégica enfocada en lo económico" para, además de dar fuerza al bloque, impulsar lo interno de cada país.

"Ambos están con situaciones complejas, y es por eso que buscan un horizonte más sólido. Ahí es donde empieza a aparecer tu primer socio natural", continúa.

El efecto Trump

Brasil y la Argentina buscarán expandir sus horizontes en una arena llena de situaciones inciertas. Según la Organización Mundial del Comercio (OMC), las proyecciones para el intercambio global indicaban que para 2016 el avance en volúmenes sería de un 1,8%, el más lento desde la crisis de 2008.

Los cambios en la Casa Blanca tampoco aportan más certezas: todavía existe el debate sobre si las propuestas de Trump son solamente retórica o serán realidad.

"En 2017, el Mercosur tendrá que hacer un esfuerzo para una mayor inserción internacional, y da la impresión de que los organismos multilaterales no van a ayudar. Las negociaciones en la OMC están paradas y no creo que en lo inmediato puedan avanzar rápido, menos con la actitud de Trump", señala Jorge Lucángeli, director de la maestría en Relaciones Económicas Internacionales de la Universidad de Buenos Aires.

Según la opinión de Camilo Tiscornia, director de C&T Asesores Económicos y profesor de Economía Monetaria en la Universidad Católica Argentina, el principal problema de Estados Unidos es China. Explica que el país norteamericano tiene el mayor déficit comercial con el país asiático, y que está por verse si el discurso proteccionista de la campaña de Trump es tan rígido como parece o si la gestión termina focalizándose en esa relación bilateral.

"Además, [a Washington] no le conviene tener una mala relación con América del Sur, que hoy tiene gobiernos distintos a los Kirchner y a Dilma, para poder hacerle contrapeso a Venezuela", apunta.

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