Sociedad

Avanza el nudismo en la Argentina con más lugares y confort

Desde ya, en nuestro país, a diferencia de algunos balnearios europeos, la práctica de esta actividad no es masiva y genera gran curiosidad

viernes 27 de enero de 2017 - 6:56 am

Bañarse en el mar como Dios los trajo al mundo, practicar deportes sin ropas o tomar sol sin que ninguna prenda deje marca alguna, son algunas de las quimeras más recurrentes para los que buscan disfrutar del cuerpo sin inhibiciones.

Según detalla el diario La Nación, para cientos de adherentes es una manera de expresarse y de concebir una mirada del mundo. Para otros, el modo de cumplir una fantasía y canalizar cierto morbo. Pero para quienes practican activamente el nudismo, se trata de una filosófica concepción de vida.

Esta práctica no es nueva en la Argentina. Ya en la primera mitad del siglo pasado existían algunos espacios donde se podía canalizar el nudismo de manera silenciosa. Es que no siempre fue bien visto.

Aún hoy persisten ciertas miradas con necesidad de juzgar, pero está mucho más aceptado y con una diversidad de espacios para ejercerlo que se multiplica en todo el país.

En general, los responsables de estos sitios tratan de despegar la actividad de todo lo vinculado a lo estrictamente erótico o sexual. Sin embargo, es indudable que la aceptación del cuerpo desnudo potencia lo erógeno.

En oposición, existen otros espacios, la mayoría, donde el nudismo se asocia a una práctica vinculada al naturalismo. “Nuestra Reserva tiene un ambiente familiar. De hecho, concurren padres con sus niños. Las actividades de índole sexual en los espacios públicos están totalmente prohibidas. Contrariamente al preconcepto generalizado que relaciona nudismo con sexo y erotismo, los lugares naturistas que respetan las normas de la Federación Naturista Internacional (INF) prohíben las prácticas y comportamientos sexuales en público”, aclara Miguel Suárez de la Reserva Nudista Yatan Rumi de Córdoba.

Las playas Querandí de Villa Gesell y La Escondida en el límite entre Mar del Plata y Miramar, son cada vez más concurridas por un público fiel y nuevos adherentes que descubren los atractivos de poder vincularse con la arena y el mar sin la barrera de la ropa.

Desde ya, en nuestro país, a diferencia de algunos balnearios europeos, la práctica del nudismo no es masiva y genera gran curiosidad.

“En Playa Querandí suelen pasar las excursiones que van al faro y, por supuesto, el paseo incluye mirar a los nudistas. Cuando nos dimos cuenta de ello, comenzamos a saludarlos muy amablemente cada vez que se acercaban. Ahora, es el propio guía quien invita al saludo. Así, demostramos que no tenemos nada de qué avergonzarnos”, cuenta Florencia Brenner.

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