Salud

Ojito: estas son las siete maneras más comunes de lastimarte en el gimnasio

Y no, ninguna tiene que ver con golpearte con el equipo de pesas en el dedo chiquito

sábado 21 de enero de 2017 - 6:57 pm

Youtube está lleno de tropiezos y fallas en el gimnasio; desde caerse de la caminadora, hasta gente usando el peor de los atuendos. Pero los errores al hacer una rutina son menos obvios: varios terapeutas físicos revelaron a Health.com las 7 formas más comunes en las que sus pacientes se lastiman cuando se ejercitan.

No calentar

Es tentador saltarse el calentamiento cuando estás corto de tiempo y querés aprovechar tu hora en el gimnasio, pero de acuerdo a Karen Joubert, terapeuta de Beverly Hills, esto es una mala movida. “Lo peor que puedes hacer es ir directamente a las pesas sin tener tus músculos listos”. Esto es especialmente cierto cuando vas a entrenar después de un día en la oficina, cuando tus músculos están tensos de haber estado 8 horas sentada.

Esforzarse más de lo debido

“Siempre pensamos que si ponemos más pesos en la máquina y damos más de lo que nos exigen, veremos resultados más rápidos” dice Joubert. De acuerdo a ella, lo que veremos más rápido son lesiones, por eso su consejo es “Juega más inteligentemente, no más difícil”.

¿Pero cómo saber cuándo estés listo para ir al siguiente nivel de intensidad? Espera hasta que los ejercicios comiencen a sentirse demasiado fáciles, dice Reavy, y luego enfócate en progresar gradualmente.

No cuidar la forma

Si no puedes levantar un peso muerto sin redondear tu espalda baja, o hacer una cuclilla más sin inclinarte hacia adelante, mejor es aligerar el peso, o incluso dar por terminada la sesión. Ejercitarse con la postura incorrecta conlleva a lastimarte, dice Reavy. Cuando levantas pesas, recuerda mantener tu columna derecha y el peso en tus talones, y no estás segura si estás haciéndolo correctamente, es mejor consultar con tu entrenador.

Aguantarse el dolor

¿Será dolor de músculos o algo más serio lo que tengo? El dolor de los músculos al hacer fuerza puede persistir un día o dos antes de irse por completo, pero el dolor real persiste. El primero tiende a calmarse cuando elongás, mientras que una lesión va empeorando. Y si sientes un dolor que es agudo y constante, entonces probablemente te lastimaste. “O cualquier dolor que viaja, como los que comienzan en el pie y se extienden a la pierna”, dice Reavy.

Dicho esto, el dolor muscular puede ser también una mala señal, especialmente si lo notas en una pierna y no en la otra, dice el terapeuta. Esto puede ser un signo de que estás compensando en un lado por la lesión en la otra.

No tomarse un día de descanso

En la misma forma que debes darle un respiro a tu cuerpo cuando te duele, es crucial darte un tiempo para recuperarte. Puedes pensar que tomar un día alejado de la actividad física puede ser contraproductivo para tus metas, pero en realidad es igual de importante que lo hagas, porque no verás un cambio si no te das un descanso, de acuerdo a Karen Joubert. “Si te presionas a ir al gimnasio todos los días, lo que sucede es que el cuerpo comienza a derribarse, porque no le estás dando a las células musculares tiempo para reconstruirse y crecer”. La experta también recomienda enfocarse en una hidratación adecuada, en conseguir suficientes electrolitos junto a las comidas sanas, y descansar.

Solo hacer un ejercicio

Por más obsesionado que estés con Pilates, hacer un ejercicio, y solo un tipo, con el tiempo traerá consecuencias. “Si haces lo mismo una y otra vez, incluso si lo haces bien, estás fortaleciendo los mismos músculos una y otra vez, lo cual puede llevar a la tensión muscular” dice Reavy. Esto también puede convertirse en tendinitis.

Como alternativa, los terapeutas aconsejan combinar deportes. Y cuando eliges ese mix de ejercicios, asegúrate de encontrar un balance. La capacitación en multiples áreas del cuerpo es realmente beneficiosa, puesto que verás mejores resultados.

Usar zapatos inadecuados

Así como ves en las tiendas de zapatos deportivos, existe un modelo especializado para cada actividad. Los zapatos de correr están diseñados con telas flexibles y para el movimiento en línea recta, si los usas para una clase de boxeo donde hay constantes brincos de un lado a otro, estás destinado a un esguince de tobillo. Invierte en un par de zapatos que puedas utilizar para distintos tipos de entrenamiento, tu cuerpo te lo agradecerá.

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