Muerte del fiscal Nisman

La revelación del cerrajero Gualterio sobre la muerte de Nisman

Dos años después de la muerte del fiscal, siguen surgiendo testimonios que complican el esclarecimiento: ¿suicidio u homicidio?

miércoles 18 de enero de 2017 - 9:25 pm

En medio de dires y decires y a dos años de la muerte del fiscal que investigaba la participación de la entonces presidenta Cristina Kirchner y el canciller Héctor Timerman en el atentado de la AMIA, la Justicia todavía no logra resolver siquiera si la muerte de Alberto Nisman fue un suicidio o un homicidio.

Durante los días, meses y años siguientes de esa madrugada del 18 de enero de 2015, los peritos, funcionarios y jueces que le respondían (y aún le responden) al poder hicieron uno de los esfuerzos judiciales más grandes de la historia criminal argentina para que el caso fuese cerrado como un suicidio, pero sin suerte.

Según Hector Gambini informó para Clarín, intentaron borrar toda huella supuesta de más gente en la escena del crimen en el momento en que se apretó el gatillo de la pistola 22 que Diego Lagomarsino dijo que Nisman le pidió. Una pistola que tampoco tenía huellas y que no dejó marcas en las manos del fiscal.

Si no hay evidencia de que alguien más haya estado en el departamento cuando sonó el disparo entonces no hay evidencia de un crimen. Ese fue el razonamiento lineal que se bajó desde que 60 personas, encabezadas por el ex secretario de Seguridad Sergio Berni, entraron al piso 13 de Puerto Madero con la delicadeza de una manada de búfalos.

 

La larga noche del domingo culminó con un comunicado oficial informando del asunto. A las 5.14 de la madrugada del lunes 19, un texto del Ministerio de Seguridad de la Nación explicaba que “la puerta se encontraba cerrada con la llave colocada en la cerradura por dentro”.

Un suicidio de manual, pero un hombre llamado Gualberto Gualterio fue a declarar el 21 de enero y embarró la esforzada y prematura hipótesis oficial. “La puerta estaba cerrada así nomás, sin cerradura. Y adentro no había ninguna llave puesta”, dijo. Era el cerrajero. Cristina empezó a tuitear al día siguiente.

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