Corrupción K

Involucran al gobernador Insfrán en el escándalo de la obra pública kirchnerista

Formosa fue otra de las provincias donde el empresario Lázaro Báez ganó licitaciones, cobró y no terminó los trabajos. ¿Cómo fue la metodología utilizada?

martes 17 de enero de 2017 - 6:29 am

Tres mil quinientos kilómetros separan a Santa Cruz de la provincia de Formosa. En este territorio, gobernada hace 21 años por el inoxidable peronista Gildo Insfrán, el empresario Lázaro Báez también cosechó un negocio millonario que, al igual que en el Sur y en el Chaco, dejó inconcluso y cobró casi en su totalidad. Otro fraude de corrupción K.

Te puede interesar:

Según detalla el diario Clarín, en el caso de Formosa, Báez ganó la obra sobre la Ruta 86. Lo hizo con la firma Sucesión Biancalani, la misma que usó en Chaco.

Los trabajos en la tierra de Insfrán tenían un costo de 500 millones de pesos. No realizó ni la mitad. Y se fue una vez que el empresario K quedó detenido.

La provincia, una de las pocas que mantiene la reelección indefinida y tiene un gobernador récord, con 21 años en el poder, fue también territorio para que otros empresario K ganaran contratos viales. Cristóbal López se quedó con la pavimentación de una ruta por $ 378 millones. Vencidos los plazos, tampoco la terminó.

La Ruta 2, repavimentada tres veces con fondos nacionales y en mal estado.

La Ruta 2, repavimentada tres veces con fondos nacionales y en mal estado.

Y otro apellido vinculado a los Kirchner, el de los Relats, recibió contratos por más de $ 2.800 millones (a través de la empresa JCR), aunque en su caso la mayoría fue finalizada. Es la familia que administró el hotel boutique de Cristina en El Calafate.

La empresa “Sucesión Adelmo Biancalani” que Báez adquirió en el Chaco y con la que ganó allí varios contratos, tuvo la misma suerte en la vecina provincia del norte.

La firma quedó a cargo de una obra organizada en tres licitaciones por un monto inicial de $ 500.264.450. Báez cobró más de $ 372 millones por trabajos que no realizó y las obras que eran parte de la ruta nacional 86, quedaron abandonadas.

Báez también recibió otra obra de 24 kilómetros de pavimento que se licitó por $ 70 millones, la terminó cobrando $ 109 millones y la entregó cuatro años más tarde.

Sobre ese camino nacional, pero más hacia el Este de Formosa, Cristóbal López con su firma CPC (en UTE con Ruta 81 SRL) obtuvo la pavimentación de un empalme (Ruta 23) de 80,59 kilómetros que debe unir General Belgrano y Palo Santo. Un extenso camino deformado, sin delimitación de banquinas y otro ejemplo de obra inconclusa con plazos originales vencidos.

La UTE cobró $ 309 millones de los $ 378 millones por los que se licitó la obra y no se hizo ni la mitad. “La obra está paralizada y complica mucho el tránsito para los vecinos de la zona y los pequeños productores”, dijo el diputado nacional (UCR) Martín Hernández.

COMENTARIOS