Sociedad

¿Sabías que hay un lugar en el mundo en el que no necesitas plata para vivir?

Auroville fue fundada en el año 1968 como un asentamiento internacional dedicado a la vida sostenible y armoniosa. ¿Su ubicación? En el estado Tamil Nadu, cerca de la ciudad costera Puducherry (India)

lunes 16 de enero de 2017 - 6:33 am

Haber estado en India durante la retirada de los billetes de 500 y 1.000 rupias fue una lección de estoicismo que puso en juego la capacidad de las personas para reírse de la desgracia.

En las filas de personas afuera de los bancos había pocas señales de enojo. Concordaban con la medida del gobierno para sacar de circulación el dinero negro, aquel que se consigue sin pagar impuestos.

Y hasta les parecía graciosa la situación. Cualquier transacción requería complicadas negociaciones y pagarés, los diarios hablaban de casamientos por los que los invitados tenían que pagar; el gobierno declaró que los peajes serían gratis pues no había dinero para dar el vuelto y los encargados de cobrarlos parecían sentir dolores físicos al ver pasar los autos sin pagar.

Quizás el único lugar en India en el que la desaparición de los billetes más comunes no tuvo ningún efecto fue Auroville, una comunidad utópica ubicada en el estado Tamil Nadu, cerca de la ciudad costera Puducherry.

Según detalla la BBC Mundo, Auroville fue fundada en 1968 como un asentamiento internacional dedicado a la vida sostenible y armoniosa.

La fundadora, una parisina carismática llamada Mirra Alfassa – quien se conocería después como “la madre”- soñaba además con una sociedad sin dinero en la que el trabajo colectivo y el intercambio de labor por servicios hiciera que las monedas y los billetes fueran irrelevantes.

Auroville -o La ciudad de la aurora- ocupa hoy en día 2.000 hectáreas en las que viven 2.500 personas de 50 naciones: entre ellos nueve argentinos, dos colombianos y un ecuatoriano, según las estadísticas de mayo de 2016.

Nadie diría que el Auroville de hoy es la sociedad ideal que Alfassa se imaginó; su historia incluye crimen, conflicto y constantes dudas sobre la transparencia financiera. No obstante, el emprendimiento florece. Los aurovilianos tienen empresas desde tecnológicas hasta textiles.

Además tienen un centro neurálgico que es el Matrimandir (“templo de la madre”), un lugar de meditación que parece una bola dorada de golf gigante.

Acta constitutiva de Auroville

Auroville no le pertenece a nadie en particular. Auroville le pertenece a toda la humanidad. Sin embargo, para vivir en Auroville hay que ser un servidor voluntario de la consciencia divina.

Auroville será el lugar de una educación infinita, del progreso constante y una juventud que nunca envejece.

Auroville pretende ser el puente entre el pasado y el futuro. Aprovechando todos los descubrimientos exteriores e interiores Auroville se lanzará audazmente hacia el futuro.

Auroville será el lugar de una investigación material y espiritual para dar una manifestación viva a una unidad humana verdadera.

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