Sociedad

Caso Cabezas: el asesino fue beneficiado con la libertad condicional

La Justicia lo resolvió el 21 de diciembre del 2016. Alegan que Gustavo Prellezo estudió y que va a la Iglesia Adventista. ¿Cómo es su vida en su casa de Los Hornos (La Plata)?

domingo 8 de enero de 2017 - 10:31 am

El caso de José Luis Cabezas sigue generando impacto en la sociedad. Los beneficios empezaron en el año 2010 y nunca frenaron.

Primero, Gustavo Prellezo consiguió la prisión domiciliaria. Luego, se fueron acumulando los permisos especiales: la Justicia lo autorizó a salir a caminar una hora por día para tratar su hernia de disco, después le permitió ir sin custodia al hospital y a cursar en la facultad de derecho de la Universidad Nacional de La Plata.

En los hechos, el asesino del fotógrafo vivía en libertad. Sin embargo, la sucesión de concesiones no había terminado y el pasado 21 de diciembre la Cámara Penal de Dolores le otorgó la libertad condicional.

Según detalla la revista Noticias, a días de cumplirse el vigésimo aniversario de uno de los crímenes más graves de la Argentina, la palabra impunidad cobra cada vez más fuerza.

Prellezo recibió la noticia de la libertad condicional en su casa de Los Hornos (en La Plata), donde vive junto a su nueva pareja y su hija pequeña.

En la cuadra, algunos vecinos lo protegen y le advierten la presencia de periodistas. Desde ningún punto de vista quiere ser fotografiado.

Por estos días se encuentra escribiendo un libro en el que contará su versión de los hechos. Aunque parezca mentira y a pesar de las pruebas y de la condena, tanto él como su entorno más íntimo insisten en que la condena a reclusión perpetua fue injusta.

Según la investigación judicial, Prellezo fue el autor material de los dos disparos que mataron a José Luis el 25 de enero de 1997 en Pinamar.

Además, se comprobó que fue él quien había reclutado a “Los Horneros” y que había actuado bajo las órdenes del empresario Alfredo Yabrán (con quien había mantenido reuniones) y de Gregorio Ríos, el jefe de custodios del empresario.

Sin embargo, en estos veinte años todos los condenados lograron reducir sus penas a través de diferentes artilugios legales y sólo uno permanece detenido (Sergio Gustavo González) pero no por el crimen del reportero gráfico, sino por haber cometido otro delito vinculado al narcotráfico.

Los jueces consideraron que Prellezo cumplió los dos requisitos requeridos, de conducta y de tiempo. En cuanto al primero, la resolución resaltó que Prellezo “estudia en la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, realiza labores como gestor desde su domicilio, realiza actividades físicas, concurre a la Iglesia Adventista, habiendo fortalecido los lazos familiares y sociales en general”.

En relación con el tiempo de la pena, los jueces consideraron que luego de cumplir el plazo de detención de 19 años, 8 meses y 5 días, con los informes carcelarios y de conducta correctos, Prellezo podía acceder a la reducción de la pena.

“Por más repugnante que parezca, es legal”, afirmó el fiscal Escoda acerca de la decisión de los camaristas. El protagonista coincide en que la cantidad de beneficios a los que accedió Prellezo mientras cumplía la prisión domiciliaria fueron demasiados.

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