Sociedad

Batalla campal en Villa Gesell con botellazos y balas de goma

Los disturbios se produjeron cuando varios grupos de adolescentes participaban de los festejos por la llegada del 2017. No hubo detenidos

lunes 2 de enero de 2017 - 7:41 am

Villa Gesell recibió el año con una peligrosa tormenta aunque no de esas que estudian los meteorólogos: el primer sol del 2017 despertó en medio de una lluvia de botellazos, piedrazos, con ráfagas de balas de goma, en un enfrentamiento entre la Policía y grupos de jóvenes que desde la madrugada bailaban en Buenos Aires y playa, una de las esquinas neurálgicas del balneario para armar fiestas sin control municipal, bien cerca del mar.

Según detalla el diario Clarín, ayer a media tarde, un grupo de jovenes de no más de 19 años que trabajarían en el parador El Naútico comenzó a montar una carpa con grandes parlantes y luces bolicheras en la playa.

Como era de esperar, sin control policial, desde la medianoche la gente comenzó a llegar convirtiendo el lugar en una rave multitudinaria donde abundaba el alcohol entre la excitación adolescente.

A las 2 ya había 2.000 personas que aguantaban la parada a cara de perro en defensa de su espacio ya que otros como ellos también deseaban sumarse a la fiesta pero no encontraban lugar para plantar bandera con sus heladeritas de telgopor.

El ambiente, cada vez más tenso. Ningún policía pasó a saludar. El esperado desenlace, siempre de manual: empujones, algunas puteadas y un par de trompadas que, aunque aisladas, comenzaba a exasperar los ánimos como la fuerte música a los oídos.

El primer botellazo se estrelló contra el balcón de uno de los edificios lindantes. El próximo, apuntó contra el auto de una propietaria que salió a la calle a pedir a gritos la presencia de alguien que pusiera orden antes de que todo estalle.

Dos inspectores de la Dirección de la Municipalidad que, alertados por los vecinos, amagaron a interceder pero optaron por dar media vuelta e irse a controlar el paseo de negocios de la Avenida 3.

Ya escrutado por el ojo de un sol luminoso, a eso de las 6.30, se desencadenó la hecatombe: un escuadrón de la Policía Antimotines llegó para actuar de la peor manera. Sin advertencias ni ánimos de intentar disuadir a los revoltosos, se presentaron con escudos y escopetas. Desorganizados y sin una estrategia, dispararon balas de goma.

La consecuencia también de manual: momentos de pánico, corridas, más botellazos y parabrisas de coches que detonaban en serie.

La trifulca duró unos 20 minutos. Un puñado de agentes intentaba atrapar a algún pibe en la playa sin ningún resultado: sus incómodos borcegos policiales ralentizaban la persecución. “No hubo detenidos”, dijeron desde la comisaria de Gesell. “Sí varios heridos”, agregaron, aunque ninguno de gravedad.

Uno de los argumentos que dieron los que, luego del enfrentamiento, desarmaron la carpa y subieron los parlantes a una camioneta negra tipo Van, fue que la celebración tenía autorización de la Municipalidad.

Hasta del propio Intendente, Gustavo Barrera. Aunque tanto los vecinos como los propios jóvenes que participaron de la fiesta aseguraron que nunca vieron ni ambulancias, bomberos y muchos menos personal de seguridad.

Nadie de la Comuna salió a aclarar la situación. A las 7, ya no quedaban efectivos de ninguna fuerza ni inspectores de la Municipalidad.

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