Política Internacional

Estas son las lujosas mansiones que Obama le quitó a la diplomacia de Rusia

Las casas de Maryland y Nueva York, pertenecientes a los apuntados como responsables de los ciberataques en las últimas elecciones presidenciales de los Estados Unidos, fueron confiscadas por el gobierno norteamericano

sábado 31 de diciembre de 2016 - 3:29 pm

Las lujosas mansiones de Maryland y Nueva York, pertencientes al gobierno ruso desde los tiempos de la Unión Soviética (URSS), tendrán que ser abandonas producto de las sanciones que La Casa Blanca impuso sobre los soviéticos por presunta participación en un ciberataque que habría favorecido el triunfo de Donald Trump en las últimas elecciones presidenciales.

De acuerdo al gobierno norteamericano, las casas estaban siendo usadas por el Kremlin para actividades de espionaje. Según comunicaron varios funcionarios de la administración Obama, esto suponía un “desafío directo a la seguridad de Estados Unidos”.

Sin embargo, los dirigentes no aclararon qué papel jugaron estas propiedas en los supuestos ataques cibernéticos que habrían congeniado los agentes rusos durante la campaña presidencial estadounidense.

Obama dio a los diplomáticos rusos un plazo de 24 horas para abandonar sus propiedades, una orden que forma parte del paquete de sanciones anunciado ayer por Washington, según informa el Diario La Nación.

Las mansiones de Nueva York y Maryland, adquiridas por la Unión Soviética durante 1950 y 1970, respectivamente, fueron siempre sospechadas de ser una base de espionaje ruso, sobre todo en la Guerra Fría.  En 1982, el gobierno de Ronald Reagan ya había acusado al Ejecutivo de aquel país de usar la mansión de Nueva York para espiar a los industrias de defensa y tecnología de la isla.

Por otro lado, el gobierno del presidente Barack Obama utilizó las casas como lugar donde realizar las fiestas y los banquetes con los diplomáticos rusos.

Según los archivos de la Biblioteca del Congreso, la casa es la residencia de la delegación rusa en Naciones Unidas, aunque funcionarios norteamericanos han dicho a The New York Times que actualmente la propiedad está desocupada y está siendo custodiada por unos pocos guardias de seguridad.

Posteriormnete a la Guerra Fría, finalizada virtualmente con la caída del Muro de Berlín, Washington y Moscú vivieron conflictos de todo tipo: choques por la situación en Ucrania, el apoyo de Moscú al presidente sirio Bashar al-Assad, y más recientemente, el asilo que el país europeo otorgó al ex empleado de la Agencia de la Seguridad Nacional (NSA), Edward Snowden.

El cierre de las mansiones, entonces, será un capítulo más en la historia de las difíciles relaciones entre Estados Unidos y Rusia.

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