Polémicas de Verano

Colonia de vacaciones: un tema que suele enfrentar a padres e hijos

Muchos chicos las consideran como una imposición y los adultos, como un ambiente seguro para dejarlos mientras trabajan

miércoles 28 de diciembre de 2016 - 7:37 am

Terminaron las clases y las negociaciones en las familias siguen abiertas: colonia sí o no. Muchos de los padres que trabajan no tienen otra opción. A ellos, la psicóloga Paula Martino les sugiere que les expliquen a los chicos que éste es el mejor de los escenarios.

Además, la especialista a cargo del área de niños y adolescentes de Swiss Medical aconseja: “Sería bueno proponer algo diferente al momento del reencuentro luego del trabajo, algo que puedan hacer juntos y que le devuelva la connotación de vacaciones y de tiempo compartido en familia”.

Según detalla el diario La Nación, para los que sí tienen la posibilidad de quedarse en casa, la negociación suele ser más ríspida.

Para muchos de estos padres, la sola idea de pensar que sus hijos van a estar encerrados toda la tarde en un departamento, con la tablet o la consola de juegos a disposición, resulta aterradora.

En la colonia, argumentan los adultos, están al aire libre y en un entorno seguro, comparten tiempo con otros chicos. Pero, sobre todo, señalan, tienen aseguradas unas cuantas horas lejos de las pantallas.

“La colonia no significa lo mismo para todos los chicos. Para algunos equivale a una penitencia; para otros es una escolaridad de verano y están los que la ven como algo recreativo”, apunta Susana Mauer, psicóloga y especialista en temas de niñez. Sin embargo, advierte que la colonia no debe ser considerada como “una medicina antipantalla”.

Lo ideal, según los especialistas consultados, es escuchar a los hijos, y a cada uno en particular porque no siempre los gustos de los hermanos coinciden. Y si se trata de negociar, ambas partes deberán ceder en algo.

“Es bueno que haya variantes que la hagan flexible: medio turno, tres veces por semana, elegir la colonia a la que vayan los amigos o en la que haya actividades acorde con sus preferencias”, sugiere Mauer.

Carlos Mikey es profesor de educación física y desde hace 38 años dirige una colonia, en la que no se enseña ningún deporte en particular. “Los chicos vienen a divertirse. No a todos les gusta competir y hacer deportes. La idea es que sea un espacio recreativo y donde puedan hacer lo que más les gusta”.

Pero si todo parece estar tan adecuado al gusto y las necesidades de los chicos, ¿por qué se resisten a ir a la colonia? “Porque hay propuestas que se parecen más a una escuela que a un espacio de recreación. O porque todos los años repiten el mismo esquema y los chicos se aburren”, opina Mikey.

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