Inseguridad

Luego de los incidentes, la Policía Federal desalojó la Comisaría 38

Se arrojaron gases lacrimógenos dentro de la dependencia policial. Los vecinos y familiares mantedrán una reunión hoy con autoridades del gobierno de la Ciudad

lunes 26 de diciembre de 2016 - 8:13 pm

Los incidentes en el barrio de Flores por la muerte del joven Brian Aguinaco, de 14 años, recrudecieron anoche y durante la madrugada.

Según detalla el diario La Nación, la policía desalojó con gases lacrimógenos a los vecinos que ingresaron y el humo llegó hasta la calle. La Infantería llegó al lugar, desalojó la zona y custodió el ingreso a la dependencia policial.

Desde el lugar, un periodista de TN informó que hubo otras explosiones y gritos en la comisaría. “Han tirado gases lacrimógenos dentro de la comisaría. La gente salió corriendo, la desalojaron, obviamente. Hubo ruidos de vidrios. Ya todos los vecinos están afuera”, relató frente a la comisaría.

Desde la calle se pudo ver a individuos que arrojaron una escalera y distintos objetos a mano contra la dependencia policial. La familia, antes de irse, había señalado que ellos y los vecinos cercanos se retiraban por completo.

Previamente, los vecinos del barrio acordaron anoche retirarse de la comisaría 38 luego de cuatro horas de protesta. “Los que somos vecinos de Flores nos vamos, los que se quedan son políticos”, dijo en los primeros minutos de hoy un familiar de Brian en la puerta de la mencionada seccional situada en Bonorino 258, tras la firma de un acuerdo con el comisario inspector Manuel Monzón, jefe de la Circunscripción XI.

Una comisión de diez vecinos acordaron de esta manera retirarse del lugar para descomprimir la situación ante la promesa oficial de informar los pasos a seguir con el fin de atender los reclamos del barrio.

Además, anunciaron que a las 9 de hoy esta delegación vecinal se reunirá con el ministro Ocampo y otras autoridades del Gobierno de la Ciudad en la sede del ministerio de Seguridad porteño.

Qué pasó con Brian

Brian recibió el disparo que lo puso en el hospital y lo llevó a la muerte cuando iba en un automóvil Renault 19 conducido por su abuelo, quien quedó en medio de un intento de asalto a una mujer y su hija que iban caminando por la zona.

El hecho se produjo el sábado 24 a las 14.30 en la esquina del pasaje Robertson y Asamblea, a siete cuadras de donde fue cometido el crimen del médico Pascual Mallo, de 69 años, baleado en la puerta de su casa el pasado 10 de diciembre por delincuentes que quisieron asaltarlo.ð El episodio durante el cual resultó herido Brian fue cometido por dos delincuentes que iban a bordo de una moto roja, aseguró una vecina que se identificó como Virginia quien, junto a su hija de 18 años, fue víctima de un robo que dio inicio a lo que momentos después terminó con el ataque a balazos al automóvil donde iba el chico.

La mujer dijo que cuando iba caminando con su hija hacia una iglesia de la comunidad coreana una moto roja se subió a contramano a la vereda y bajó uno de los dos delincuentes, quien “le puso un arma en el pecho” a la joven.

“‘China de mierda dame todo o te quemo'”, aseguró la mujer que le dijo el delincuente a su hija, que le entregó la cartera donde llevaba una Biblia y otras pertenencias.
Pero entonces apareció el hombre con su nieto en el auto y uno de los delincuentes lo atacó a balazos.

La vecina asaltada y otro testigo coincidieron con que los asaltantes “entendieron que los estaban corriendo” con el vehículo.

“Justo dobló el abuelo y entendieron que los estaba corriendo, veo que la moto sube a la vereda, espera al auto y ahí le tira dos tiros”, relató otro vecino, llamado Pablo.

Hubo versiones que indicaron que el hombre intentó cruzar el auto para evitar el robo, pero fuentes de la familia dijeron a TN que en ningún momento trató de perseguir a los delincuentes, sino que “sólo pasaban” por el lugar pues viven en la zona e iban a una peluquería.

Primero el chico fue atendido en el Hospital “Piñero” pero fue derivado al Gutiérrez. Vecinos se concentraron cerca del lugar del asalto y fueron a reclamar a la comisaría 38.

“Sentimos que es como una zona liberada, la policía no da abasto, dicen que tienen pocos móviles para la zona”, relató una vecina.

Tras perpetrar el crimen los maleantes huyeron en dirección a la villa 1-11-14, una de las más peligrosas de la Capital Federal, según dijeron fuentes del caso.

El fiscal Ignacio Mahiques ordenó el secuestro de cámaras de seguridad de la zona para determinar si captaron imágenes de los hechos y hasta el ingreso de los criminales a ese asentamiento o a algún otro sitio de la zona.

También se secuestró una vaina servida calibre 9 milímetros que se sospecha provino del arma usada para balear a Brian.

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