Muerte de Famosos

Gimena Accardi compartió un conmovedor mensaje para despedir a Santi Vázquez

A cinco días del fallecimiento de su cuñado, la actriz publicó unas emotivas palabras en su cuenta de Instagram. Su padre, Hugo Accardi, también dejó su mensaje

miércoles 21 de diciembre de 2016 - 2:39 pm

Gimena Accardi rompió el silencio en su cuenta de Instagram y a cinco días de la muerte de su cuñado Santiago Vázquez publicó un emocionante y doloroso mensaje.

“Santi, mi amor. Qué especial sos. Tenerte todos estos años codo a codo, fue un regalo. Un privilegio, una enseñanza, fue hermoso. Mi amigo, hermano, cuñado, cómplice y compinche en todo”, expresa en su primera línea.

Y recuerda: “Amaba los miércoles que venías a dormir a casa. Amaba tus chistes, de las personas que más me hacían reír. Tan buen tipo, tan generoso, tan amoroso, sabio, tan sano y tan AGRADECIDO. Ver la relación que tenían con Nico, me daba tanta ternura, él vivía para vos y vos para él. Eran uno, espalda con espalda siempre. Nico, tu persona favorita en el mundo y vos la suya. No se cansaban de decirlo. Se dijeron todo, siempre. Así era la relación que tenían, pasional y de puro amor, no pasaba más de un día sin verse y ya se extrañaban. Sus almas tan iguales y brillantes. Nuestras charlas eternas de a 3, vos con tus cafes fríos, nuestros almuerzos siempre comiendo lo mismo y nuestros chats a toda hora eran una competencia a ver quién hacía reír más al otro”.

Luego continuó: “Sé que tu muerte no es vano, te prometo que no lo va a ser. Es enseñanza, es aprendizaje. Es amor. Vos eras amor. Este mundo de acá abajo es demasiado hostil para almas tan puras como la tuya. Cumpliste muchos sueños en vida y fuiste muy feliz, lo sé. Lo hablamos. Este año fue el mejor de tu vida, sé que eras muy feliz. Todo estaba acomodado, todo estaba bien. Tus primeras vacaciones con tus tres amigos desde el jardín de infantes, pendejos sabios, fuertes y sanos. Estaban tan felices que lo repetían una y otra vez. “Esto es el paraíso” dijiste. Me quedo con tus palabras de aquel sábado 10 inolvidable para todos. Fue hermosa tu bendición, y las palabras que nos dijiste me quedan grabadas a fuego en el corazón. Esa fue tu noche, tu despedida, rodeado de amor, de abrazos, charlas y besos. Así te despedimos sin saberlo. Estás acá, San. Lo sé. Te siento. El dolor es inmenso y devastador pero te vamos a honrar y nos vamos a parar de vuelta. Quedate tranquilo por tu “Ni”, yo estoy acá para sostenerlo y levantarlo las veces que hagan falta. Y a tu familia también, claro. Acá voy a estar. Te lo prometo. Te amo eternamente. Disfrutá allá y seguí sonriendo”.

Santi, mi amor. Qué especial sos. Tenerte todos estos años codo a codo, fue un regalo. Un privilegio, una enseñanza, fue hermoso. Mi amigo, hermano, cuñado, cómplice y compinche en todo. Amaba los miércoles que venías a dormir a casa. Amaba tus chistes, de las personas que más me hacían reír. Tan buen tipo, tan generoso, tan amoroso, sabio, tan sano y tan AGRADECIDO. Ver la relación que tenían con Nico, me daba tanta ternura, él vivía para vos y vos para él. Eran uno, espalda con espalda siempre. Nico, tu persona favorita en el mundo y vos la suya. No se cansaban de decirlo. Se dijeron todo, siempre. Así era la relación que tenían, pasional y de puro amor, no pasaba más de un día sin verse y ya se extrañaban. Sus almas tan iguales y brillantes. Nuestras charlas eternas de a 3, vos con tus cafes fríos, nuestros almuerzos siempre comiendo lo mismo y nuestros chats a toda hora eran una competencia a ver quién hacía reír más al otro. Se que tu muerte no es vano, te prometo que no lo va a ser. Es enseñanza, es aprendizaje. Es amor. Vos eras amor. Este mundo de acá abajo es demasiado hostil para almas tan puras como la tuya. Cumpliste muchos sueños en vida y fuiste muy feliz, lo sé. Lo hablamos. Este año fue el mejor de tu vida, sé que eras muy feliz. Todo estaba acomodado, todo estaba bien. Tus primeras vacaciones con tus tres amigos desde el jardín de infantes, pendejos sabios, fuertes y sanos. Estaban tan felices que lo repetían una y otra vez. “Esto es el paraíso” dijiste. Me quedo con tus palabras de aquel sábado 10 inolvidable para todos. Fue hermosa tu bendición, y las palabras que nos dijiste me quedan grabadas a fuego en el corazón. Esa fue tu noche, tu despedida, rodeado de amor, de abrazos, charlas y besos. Así te despedimos sin saberlo. Estás acá, San. Lo sé. Te siento. El dolor es inmenso y devastador pero te vamos a honrar y nos vamos a parar de vuelta. Quedate tranquilo por tu “Ni”, yo estoy acá para sostenerlo y levantarlo las veces que hagan falta. Y a tu familia también, claro. Acá voy a estar. Te lo prometo. Te amo eternamente. Disfrutá allá y seguí sonriendo.

Una foto publicada por Gimena Accardi (@gimeaccardi) el

El padre de la actriz, Hugo Accardi, también publicó unas sentidas palabras.

Santi, sonrisa franca, sincera, transparente, ¡cómo te atreviste a dejarnos sin palabras, sin silencios, sin aliento! Hace rato quiero dejar testimonio de mi sentir y me cuesta muchísimo escribirte. Es increíble que quien está acostumbrado a deslizarse con su pluma hoy no pueda mantenerse en pie con ella. Cuánto dolor pendejo, cuánta tristeza me invade al saber que ya no tendré tus respuestas generosas, siempre llenas de adjetivos hacia mi persona. No puedo comprender tu temprana partida, me niego a entenderla. En tus padres y hermanos te seguiré viendo y abrazando, no lo dudes. Sólo resta agradecerte el haberme regalado ser parte de tus días, los que llevaré eternamente en mi corazón. Abrazo de almas. Hasta siempre.

Hugo Accardi.

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