Salud

Cómo afecta la maternidad al cerebro de la mujer

El embarazo produce una serie de cambios diseñados para que la madre pueda proteger mejor a su hijo

martes 20 de diciembre de 2016 - 2:21 pm

La maternidad produce cambios a todo nivel, entre los que se cuentan la producción de hormonas, además de modificaciones a nivel biológico y físico.

Sin embargo, algo que hasta ahora se ignoraba y que ahora se reveló son los cambios producidos a nivel cerebral.

Un estudio realizado a lo largo de cinco años con un grupo de madres y padres, así como con otras que no habían atravesado ese proceso, determinaron una serie de cambios que se prolongan hasta dos años después del parto.

Las regiones cerebrales con cambios de volumen después del embarazo

Las regiones cerebrales con cambios de volumen después del embarazo

La investigación, realizada por la Universidad Autónoma de Barcelona, determinó que la materia gris (la zona del cerebro encargada del procesamiento de información y razonamiento) se reduce en aquellas áreas destinadas a las relaciones sociales.

Esto se activa cuando la madre ve al bebé, lo que indica una adaptación para comprender mejor las necesidades del infante y protegerlo de mejor forma, además de favorecer el vínculo afectivo con el niño.

“Cambios cerebrales que preparan a la mujer para la maternidad, mejorando la empatía madre-hijo. Estos cambios están asociados al vínculo maternal”, explicó Susanna Carmona, coautora del estudio.

Este cambio se da solo en las madres, por lo que los científicos lo asociaron con un proceso natural del cuerpo, y no con los cambios psicológicos que experimentan tanto los padres como las madres.

Por otra parte, los cambios se produjeron tanto en mujeres que habían concebido de forma natural, como en aquellas que habían atravesado procesos como la fecundación in vitro.

La reducción que se produce en la materia gris no significa una pérdida de funciones ni de memoria. En realidad es más una selección de las mejores conexiones neuronales, como sucede en la adolescencia.

“Durante la adolescencia hay un boom hormonal por el que se modifican cuerpo y cerebro. Al pasar de niño a adulto se tiene menos sustancia gris, se da una poda sináptica, es decir, si hay varias conexiones por las que pueden ir las neuronas, se optimizan algunas y se eliminan otras que pueden distraer la comunicación neuronal, se favorece un procesamiento mental más maduro y eficiente. El proceso que ocurre en las embarazadas es similar”, explicó Carmona.

Esta reestructuración cerebral con fines adaptativos, sirven para incrementar la sensibilidad de la madre para detectar, por ejemplo, rostros amenazantes o para reconocer más fácilmente el estado emocional de su bebé.

COMENTARIOS