Salud

Qué es la muerte súbita y cómo prevenirla

A raíz del fallecimiento de Santiago Vázquez, Marcelo Halac, médico del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas, detalló algunas pautas sobre el tema

domingo 18 de diciembre de 2016 - 10:04 am

La muerte súbita es el paro cardíaco que se produce de forma abrupta, inesperada y repentina en personas que aparentemente tienen un buen estado de salud.

“La muerte súbita es un evento cardiovascular, es decir, una muerte inesperada después de una hora del comienzo de los síntomas, que pueden incluir dolor de pecho o palpitaciones. La gran mayoría de las veces es porque se tapa una arteria, con lo cual, se interrumpe la circulación (infarto) y, por ende, la nutrición del corazón. También puede ocurrir porque se altera el ritmo del corazón (arritmia)”, explica Marcelo Halac, médico cardiólogo del Colegio Argentino de Cardioangiólogos Intervencionistas (CACI).

Insiste, además, que “la muerte súbita es una muerte de origen cardiovascular que ocurre dentro de los 60 minutos que comienzan los síntomas. Así, hay que tener claro que:

– es una muerte cardiovascular, es decir, no traumática (como un accidente), y que

– puede ocurrir cuando la persona está durmiendo, por lo que no tenés forma de saber cuándo comenzaron los síntomas”.

Halac detalló que “uno de cada cuatro infartos se manifiesta de esta manera, es decir, la muerte súbita termina siendo una manifestación del infarto”.

¿Cómo prevenir?

“La muerte súbita es tan prevenible como lo es una enfermedad coronaria”, dice Halac, por lo que habrá que estar atentos a los factores de riesgo, que se dividen en tres grandes grupos:

1) factores de riesgo no modificables (por ejemplo, la edad y los factores heredo-familiares).

2) factores de riesgo parcialmente modificables: la hipertensión (presión alta), la diabetes (azúcar alta), la dislipidemia (cuando el perfil de las grasas en sangre están alterado). Estas problemáticas no se resuelven solamente con una medicación, sino que se deben atender con un tratamiento que incluye varias medidas (como ejercicio, dieta, etc.).

3) factores de riesgo modificables: por ejemplo, el tabaquismo, el sedentarismo, el sobrepeso y la obesidad, la falta de ejercicio, el estrés sociocultural-laboral (que, atentos: este último tiene más impacto que el tabaquismo y el colesterol).

Para hacer un diagnóstico, el médico puede evaluar el riesgo de un paciente pidiendo una o más de estas pruebas: ecocardiograma, electrocardiograma (ECG), radiografía torácica, prueba de ejercicio (prueba de esfuerzo), cateterismo cardíaco.

¿Cómo tratarlo y qué hacer?

“En primer lugar, es necesario entrenar a la población, ya que las chances de que una persona haga una muerte súbita y tenga justo un médico al lado son bajas, por lo que tenés que instruir a la población para que esto se pueda corregir. ¿De qué forma? Haciendo instrucción en RCP a adultos y chicos en escuelas y clubes”, sostiene el médico.

Fuente: Entremujeres

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