Política

Cómo es el vínculo del macrismo con el juego

Los obligó a pagar más impuestos en la ciudad, pero mantuvo las concesiones firmadas por Néstor Kirchner

domingo 18 de diciembre de 2016 - 9:46 am

Esta semana, la Legislatura porteña votó la ley de traspaso del juego de la Nación a la Ciudad. La norma terminó de abrochar un pacto que se gestó durante todo 2016: el Hipódromo de Palermo (donde Cristóbal López aún tiene participación) y los casinos flotantes de Puerto Madero deberán pagar su millonaria deuda tributaria, abonar cánones más altos y ser inspeccionados de cerca. Pero mantendrán todos sus “derechos adquiridos”. En otras palabras, seguirán vigentes las concesiones que les otorgó Néstor Kirchner, que en el caso del hipódromo llegan hasta 2032.

Fabián “Pepin” Rodríguez Simón, parlamentario del Mercosur y asesor de Mauricio Macri en temas legales fue quien tuvo a cargo las negociaciones y quien dio forma al pacto.

La primera tratativa que encaró “Pepín” fue por la millonaria deuda de ingresos brutos con la Ciudad. Las salas porteñas nunca habían pagado el impuesto, alegando que el juego estaba en territorio federal. Eso derivó en un eterno conflicto judicial que escaló hasta la Corte, que se pronunció a favor del gobierno porteño.

También llegaron las inspecciones. Amparado por Lotería Nacional, comandada durante el kirchnerismo por el ex contador de Río Gallegos Roberto López, Cristóbal siempre le había vedado la entrada a la Agencia Gubernamental de Control porteña. Según pudo conocer la nacion, este año, la primera vez que se presentaron los inspectores no tuvieron éxito y se labró un acta por “obstrucción del procedimiento inspectivo”. Ya en mayo hubo intimaciones por medidas de seguridad y antiincendios. Además, detectaron que varios de los locales internos del hipódromo no tenían habilitación. En los casinos de Puerto Madero no reportaron irregularidades. “Debieron adaptarse y subsanar las faltas. Hay nuevas reglas de juego”, dijeron en la Ciudad.

“Las opciones eran estos empresarios o ninguno, porque el artículo 50 de la Constitución porteña prohíbe las concesiones privadas en el juego. Lo que decidimos es que se queden pero regularizarlos, que nos paguen la deuda impositiva y el canon. Sino entraríamos en un laberinto judicial y fomentaríamos el juego clandestino”, dijeron allegados al Gobierno al Diario La Nación.

En territorio bonaerense las batallas son otras. Allí el juego es la segunda caja de recaudación provincial superando los $ 16.000 millones netos este año. María Eugenia Vidal se propuso que la actividad lúdica no crezca. Pero la pelea contra la cartelización de los 46 bingos y 12 casinos es una lucha contra los molinos de viento. Eso constató Melitón López, amigo de la gobernadora, que asumió en Loterías de la provincia contra su voluntad y que dejará su cargo a fin de año. Aunque logró poner orden y aumentar los controles, no quiere saber más nada con el juego bonaerense, al que en diálogos reservados calificó como “un nido de víboras”.

COMENTARIOS