Sexo

Cuáles son las partes del cuerpo más eróticas, según un estudio científico

Las mujeres llevan la ventaja: mencionan diez partes más eróticas en el hombre que en la mujer.

miércoles 14 de diciembre de 2016 - 8:45 pm

El placer sexual no tiene solo un camino. Cada persona tiene preferencias y las zonas erógenas pueden cambiar de persona, pero es cierto que existen regularidades, elementos que se repiten en la mayoría de las personas.

Así lo constata un estudio llevado a cabo en 2014, en el que participaron 800 personas, de las islas británicas y del África subsahariana, que determinó que la raza, la procedencia, la edad o la orientación sexual no marcan ninguna diferencia a la hora de ir a la cama.

Las partes más eróticas de las mujeres y de los hombres

El sexo siempre ha sido dominio de los hombres. De hecho, aún en década de 1990 era habitual escuchar una conversación sobre si el orgasmo femenino existía o no.

Más tarde, surgieron las afirmaciones de que las mujeres gozan de más partes eróticas. Mientras que a los hombres se les atribuían el pene, los testículos y el ano, a las mujeres se les suponía un mayor poder en este campo, y efectivamente así es.

Es increíble cómo ellas se excitan al notar el contacto de las manos de su amante detrás de sus piernas. Lo mismo ocurre con el cuero cabelludo o los abdominales.

Entre ellas, destacan:

  • Vulva
  • Labios
  • Cuello y nuca
  • Pecho y pezones
  • Trasero y parte interior de los muslos
  • Orejas

En el caso de los hombres, los lugares más importantes son:

  • Pene
  • Labios
  • Zona interior de los muslos
  • Cuello
  • Pezones
  • Perineo
  • Nuca
  • Orejas

Estimular cualquiera de estas zonas es sinónimo de éxito, pero apenas tiene lógica hacerlo de repente. A todos nos gustan las historias.

Según la neurociencia, el punto G está en el cerebro

Otros estudios en el campo de la neurociencia aseguran que la mente es capaz de sexualizar cualquier parte del cuerpo.

Una persona puede experimentar un gran placer al sentir cómo la otra persona el besa la yema de los dedos. Una de las razones está en los pensamientos automáticos que esta acción provoca.

Sin que seamos conscientes de una manera plena, se desatan una gran cantidad deasociaciones que culminan con la sensación erótica.

En este sentido, es posible que alguien se derrita al percibir el contacto de su pareja en una parte del cuerpo, solo porque con anterioridad han tenido una conversación que hacía referencia a la misma.

La previsualización de la escena o la proyección del deseo de tu acompañante harán que estalles de satisfacción.

Teniendo en cuenta esto, se puede concluir que la imaginación es una de las partes más eróticas.

Es tu capacidad de crear imágenes estimulantes las que generan excitación. Por tanto, si quieres potenciar tu energía sexual, te proponemos que te encargues de tu mente y le dediques un tiempo a potenciar tu imaginación.

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