Cultura

¿Cómo, cuándo y dónde surgió el idioma español?

En el siglo IX se encuentra el vestigio más antiguo del idioma, surgido como una deformación del latín

lunes 12 de diciembre de 2016 - 12:47 pm

1.200 años atrás, en Santa María de Valpuesta, nordeste de la provincia de Burgos, a 20 kilómetros de Miranda de Ebro y 45 de Vitoria, España. Fue allí que comenzó, muy primigéniamente, a manifestarse por escrito -como una deformación del latín- lo que hoy es el idioma español. Se trata de los manuscritos de Santa María de Valpuesta, textos que donde los curas escribas anotaban en vitelas sobre la agricultura, la ganadería, los ropajes, los alimentos, las relaciones sociales, los accidentes geográficos, todo lo que consideraran pertinente.

Estos documentos son conocidos como Cartularios de Valpuesta o Becerros de Valpuesta. Se trata de los documentos más antiguos que se conocen de voces y grafías en español, anteriores incluso a las Glosas Emilianenses y Silenses. Su carácter oficial llegó en 2010, cuando fueron reconocidos por la Real Academia Española (RAE), destronando de ese modo el mito de las Glosas Emilianenses como primer texto y San Millán de la Cogolla (Rioja) como cuna del español.

Es así que en este monasterio de Valpuesta, a 90 kilómetros de la capital burgalesa, se encontraron términos en castellano, en oraciones en las que el latín iba desapareciendo y se apreciaba el orden lógico del nuevo idioma.

Los Becerros de Valpuesta se dividen en dos: Gótico (o Antiguo) y Galiciano. El primero consta de 187 documentos escritos en diferentes momentos por más de una treintena de escribanos entre los años 804 y 1140, mientras que el segundo contiene 138 cartas del libro antiguo y tres que no constan en aquel. Todas ellas fueron copiadas —digamos que pasadas a limpio— por el canónigo de Valpuesta Rodrigo Pérez de Valdivielso, en 1236. Se trata de la copia de seguridad que los monjes de Valpuesta guardaban y actualizaban día tras día sobre todas sus posesiones y privilegios.

No obstante, la presencia de falsificaciones entre los más antiguos, con las que los monjes simulaban tener privilegios reales que, en verdad, nunca les habían sido dados, hicieron que los estudiosos miraran con desconfianza todo el conjunto de legajos. Sin embargo, filólogos y paleógrafos del Instituto Castellano y Leonés de la Lengua lograron identificar las falsificaciones –tres en total– y acreditaron la validez de los 184 documentos restantes.

Lo novedoso es que por primera vez ahora estos documentos vitales de la historia del idioma castellano resucitan en forma de clon: la versión facsímil que la editorial burgalesa Siloé está a punto de publicar, con una tirada de tan solo 898 ejemplares y una fidelidad sorprendente, informa El País. El diario español informó que las publicaciones clones de los Cartularios de Valpuesta saldrán en febrero a un costo de unos 4.000 euros.

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