Corrupción K

Zannini nombró a cien familiares y amigos como funcionarios

Además el ex secretario Legal y Técnico llamó por teléfono al Gobierno y reclamó el cobro de vacaciones que dice no haber gozado

domingo 11 de diciembre de 2016 - 9:23 am

Un nuevo caso de corrupción en la política argentina. La Secretaría Legal y Técnica de la Presidencia de la Nación tiene, entre otras obligaciones, la de controlar que los actos de Gobierno cumplan con las normas de la Constitución y de la Ley.

Y, si fuera posible, también con los principios de la ética pública. El anterior jefe de ese organismo, Carlos Zannini, y el anterior subjefe, Carlos Liuzzi, nombraron en esta dependencia oficial a cien parientes y amigos como funcionarios públicos.

Según detalla el diario Clarín, por ejemplo, en Legal y Técnica cobraban un sueldo estatal la masajista y la recepcionista del spa de los Liuzzi, Thaiss del Corazón de Jesús Hidalgo. Ella, a su vez, era la Jefa del Gabinete del área.

El centenar de esos contratados fueron despedidos por la actual gestión: consideraron que no cumplían con la idoneidad profesional y ética para trabajar en la Administración.

El secretario Legal y Técnico de Mauricio Macri es Pablo Clusellas. La subsecretaria es Fernando Inza: fue quien más trabajó para dar de baja a esos contratados, que en decenas de casos intentaron resistir en sus puestos.

Liuzzi pidió por ellos. Zannini también, pero a la vez, no delegó una gestión personal ante Clusellas. Llamó al teléfono que antes él atendía para reclamar la liquidación correspondiente a doce años de vacaciones que no había cobrado.

Argumentó que el Estado le adeudaba ese dinero –una cifra millonaria- que él decía le correspondía por descansos no gozados. Clusellas, abogado recibido en la UBA, no necesitó estudiar el caso para rechazarlo.

Es público que Zannini tomó vacaciones durante sus años de poder. En los últimos años veraneó en la ciudad de la costa bonaerense que fue un emblema de la política de los ’90: Pinamar. Solía alquilar una casa junto a su esposa y cuatro de sus hijos.

Los seis fueron empleados del Estado. Los jóvenes Zannini trabajaron en YPF, Aerolíneas Argentinas, Lotería Nacional, y el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos. La esposa de Zaninni, Patricia Alsúa, fue directora de la Casa de Santa Cruz. La familia vacacionaba en el balneario pinamarense llamado “Cocodrilo”.

Zannini hoy es director del Banco de Santa Cruz. Su segundo en la gestión en Presidencia, Liuzzi, fue quien más aprovechó su influencia para designar en el organismo a familiares y empleados suyos de otros ámbitos, como dos de las personas que desempeñaban tareas en su spa de Puerto Madero.

Esa empresa cerró en julio del año pasado. La recepcionista era empleada de Legal y Técnica: se llama Paula Castro. La masajista del spa, Iryna Pryadko, ídem.

Carlos Liuzzi fue imputado por enriquecimiento ilícito. Cuando ingresó en el 2003 en Legal y Técnica declaró un patrimonio de $ 265.000. En el 2012 admitió tener $ 7.842.000. El juez Luis Rodríguez lo sobreseyó en esa causa, pero la Cámara Federal revocó esa decisión. Hoy lo investiga el magistrado Marcelo Martínez de Giorgi.

Los contratos polémicos vinculados a Zannini incluyen también a la empresa Administradora de Conocimientos (Adconsa): cobró más de 160 millones de pesos para editar y digitalizar el Boletín Oficial. Y también manejó el registro de dominios de internar en el país, llamado NIC.ar. Fuentes gubernamentales de la actual y la anterior gestión aseguran que esa compañía es de Gustavo Benvenutto, amigo de Carlos Liuzzi.

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