Política

Vidal: El as de espada de Cambiemos de cara a 2017

La Gobernadora de la Provincia de Buenos Aires se convirtió en la figura que más rinde en las encuestas de toda la alianza, aún por encima del Presidente; de "Heidi" a "Margaret Thatcher"

viernes 9 de diciembre de 2016 - 6:49 pm

En medio de la campaña electoral y a poco de iniciar su gestión en diciembre de 2015, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal comenzó a ser comparada con el clásico personaje infantil ‘Heidi’.

Con el correr de los meses, esa comparación perdió vigencia y Vidal se convirtió en una de las figuras claves de Cambiemos, tras la decisión de poner en debate el “enfrentamiento a las mafias” del narcotráfico, hacer una purga en la Policía bonaerense y negociar con Sergio Massa y los intendentes del PJ.

“Mas que Heidi, Vidal está mas cerca de Margaret Thatcher”, disparó un experimentado dirigente peronista, al aludir a la Dama de Hierro, tal como se conocía por su carácter y determinación a la ex premier británica que llevo a su país a la guerra contra la Argentina por las islas Malvinas.

Desde su entorno resaltan el carácter “fuerte” de Vidal, pese a que la dirigente del PRO mantiene, en cada recorrida y en cada acto, un perfil moderado.ð “Está decidida a no transar con las mafias y enfrentar el narcotráfico”, indicaron a esta agencia allegados de la mandataria que hace unos meses decidió desplazar a toda la cúpula del Servicio Penitenciario Bonaerense y le dio a un civil, Ignacio Greco, el manejo de la caja de la Policía Bonaerense.

Así, Vidal puso en debate la urgencia de combatir el avance de la droga en el conurbano, recibió amenazas y cuestionó la gestión anterior, a cargo de Daniel Scioli, por mirar “para otro lado” o ser “cómplices” de este flagelo, dijo en una oportunidad.

“La rueda se mueve, la gestión se puso en movimiento y se nota” se la escuchó decir a la mandataria en reiteradas oportunidades pese a encontrar una “provincia quebrada”, según alertó.

En su necesidad de sostener su “gobernabilidad”, la ex vicejefa de gobierno porteño debió recurrir al Frente Renovador y negoció, cara a cara, con Massa con quien renovó su alianza estratégica pensando en la gobernabilidad del 2017, un año que será invadido por la campaña electoral.

En ese contexto, la relación de la macrista transitará por la cuerda floja con el tigrense que puede convertirse en su principal opositor electoral en un distrito que renovará sus tres bancas de senadores.

Otra de las “necesidades” de Vidal durante este primer año de gestión fue contener a los intendentes del PJ que alzaron su grito estos últimos días por el endeudamiento de más de 90 mil millones que prevé el Presupuesto para el 2017.

“Fue la única gobernadora que visitó en su primer año casi todos los distritos y entregó fondos a oficialistas y opositores”, subrayan desde la administración bonaerense para diferenciarse, según ellos, de la gestión kirchnerista que “sólo se manejaba con los intendentes amigos”.

No obstante, Vidal le sacó la tarjeta roja al partido de La Matanza donde gobierna la kirchnerista Verónica Magario respaldada por el titular del PJ bonaerense, Fernando Espinoza, y dejó abierta la posibilidad de dividir en cuatro ese municipio de más de 2 millones de habitantes.

La relación entre ambas dirigentes tuvo un quiebre cuando a finales de agosto el presidente Mauricio Macri y Vidal arribaron a La Matanza para encabezar un acto en la fábrica de la gaseosa Manaos.

El dato detonante de esa jornada fue que ubicaron a la matancera en la primera fila de sillas distante del escenario, lo que causó el enojo de Magario que dijo que era “nulo” el diálogo con la mandataria que la recibió en abril en su despacho y luego, afirmó, “no” atendió “el teléfono”.

La división del peronismo es una de las estrategias de Cambiemos para sacar rédito electoral en los próximos comicios legislativos.

De hecho, Vidal sumó a su gabinete a peronistas como Joaquín De la Torre y también incorporó a Cambiemos a intendentes del PJ o ex kirchneristas como Hernán Bertellys de Azul; Jaime Méndez de San Miguel; Carlos Berterret de Coronel Pringles y Manuel Passaglia de San Nicolás.

Eso le trajo dolores de cabeza y quejas de parte de sus socios del radicalismo por lo que debió convocar a una mesa chica de diálogo para limar asperezas y garantizar la unidad.

Según supo DyN, esa lista de peronistas podría extenderse en los próximos días con nuevas incorporaciones aunque aún no dejaron trascender nombres.

A un año de haber asumido la administración provincial, Vidal mantiene una valoración positiva de su gestión del “70 por ciento” por lo que el oficialismo apuesta el 100 por ciento a que la ex ministra de Desarrollo Social porteño encare la campaña electoral en su traje de “referente indiscutida” de la provincia de Buenos Aires.

Con una numerosa lista de promesas por cumplir y obras por ejecutar, la macrista será en 2017 el comodín del presidente Mauricio Macri para lograr un triunfo en ese distrito clave: se pondrá al frente de las recorridas proselitistas, acompañará a los candidatos que “representen la profundidad del cambio” y deberá atender las urgencias de su gestión.

Agencia DyN

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