Sociedad

Un hombre pasó de dormir en baños públicos a ser un millonario inversionista

Actualmente tiene 62 años y su fortuna está valuada en US$60 millones. Además, recorre el mundo haciendo charlas motivacionales

martes 6 de diciembre de 2016 - 12:51 pm

Todo comenzó en 1980, cuando Gardner tenía 27 años, época en que su hijo y él vivían en las calles de San Francisco. En ese entonces era un empleado de sueldo mínimo y separado de su pareja.

Junto a su pequeño, dormían donde pudiesen (estaciones de tren, parque o refugios) y se alimentaban en comedores. Con el dinero que tenían, pagaban la guardaría de niño.

Aunque parecía imposible, Gardner logró salir adelante y comenzó a prosperar en el trabajo, gracias a su talento natural de vendedor. Finalmente, obtuvo un empleo de tiempo completo en la empresa donde se encontraba.

Esto le permitió contar con lo medios para arrendar un hogar, y al poco tiempo, en 1987, abrió su propia compañía de inversiones: Gardner Rich.

Actualmente tiene 62 años y su fortuna está valuada en US$60 millones. Además, recorre el mundo haciendo charlas motivacionales.

De su autobiografía nació la reconocida y exitosa película de Hollywood “The Pursuit of Happyness” (En Busca de la Felicidad), con Will Smith.

 

La niñez de Gardner no fue fácil. No conoció a su padre y fue criado en la pobreza por su madre Bettye Jean y un padrastro alcohólico. Incluso pasó un tiempo en un hogar de menores, luego de que su madre intentara asesinar a su pareja.

“Tengo una de esas madres enchapadas a la antigua que me decía todos los días, ‘Hijo, puedes ser o hacer cualquier cosa que quieras’. Y le creí y quedé convencido 100 (…) Mi madre declaró: ‘Hijo, un día tú serás el que haga un millón de dólares’. Hasta que ella dijo esas palabras, la idea nunca había cruzado mi mente”.

Un día de 1974, en las calles de San Francisco, Gardner vio a un hombre estacionando su Ferrari rojo y Gardner le preguntó a qué se dedicaba, él le contestó que era un corredor de bolsa. Se interesó en el rubro y se reunieron otra vez. El hombre lo ayudó a lograr una entrevista para una pasantía.

Sin embargo, días antes, Gardner fue arrestado y encarcelado por no pagar multas.

Finalmente consiguió llegar a la entrevista y su entusiasmo fue suficiente para obtener el puesto.

En 2012, su esposa murió de cáncer a los 55 años de edad. El golpe lo empujó a reevaluar su vida y decidió dar un giro.

 

Entonces se reinventó como orador motivacional y autor. Actualmente viaja 200 días al año dando charlas, pero asegura que él es prueba viviente contra la teoría de que somos producto de nuestro entorno.

 

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