Economía

Macri cumple un año: ganadores y perdedores de la nueva gestión

Los cambios en las políticas aún no se reflejan en una mayor actividad de la industria y la construcción; viento a favor para el campo y los servicios públicos

domingo 4 de diciembre de 2016 - 10:42 am

El presidente de la Sociedad Rural (SRA), Luis Miguel Etchevehere, y José Urtubey, integrante de la Unión Industrial Argentina (UIA), tuvieron una amistosa discusión el martes 15 de noviembre por la mañana.

En una reunión de la Fundación Banco Ciudad, el segundo sugirió que en un momento en que el proteccionismo tiene nuevas ínfulas en el mundo tras el triunfo de Donald Trump, la Argentina debería resguardarse.

Después de la exposición, Etchevehere le señaló en privado lo que consideraba un desacierto, según él mismo relató. “José, ya nos cerramos y fracasamos. Acordate”, le dijo.

La discusión entre apertura y protección a secas parece demorar incluso en los sectores beneficiados por los aranceles, pero ambas posiciones muestran que la economía deMauricio Macri despierta simpatías y rechazos.

Según detalla el diario La Nación, en el fin del primer año el Gobierno, se puede armar una lista de ganadores y perdedores.

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En la primera están el campo, la minería, los servicios públicos y la venta de inmuebles, a los que se suman las energías renovables, el primer boom inversor de la actual gestión.

Del otro lado hay una nómina que se puede resumir en un denominador: todas las actividades que dependen del poder adquisitivo del salario, quizás el indicador más universal de la economía que fue afectado negativamente en la gestión de Macri. De él depende la producción destinada al consumo, que abarca un universo de servicios y productos masivos.

Todos apuntan al campo como el gran beneficiado de la era Macri. Pero el presidente de la SRA esquiva ese mote: “No nos beneficiaron. Nos pusieron en igualdad de condiciones con otros sectores. ¿O la industria, los bancos y el comercio pagan retenciones?”, se defendió Etchevehere.

Medidas similares se tomaron para el sector minero, al que en febrero se le quitaron los derechos de exportación, una decisión que despertó polémica.

Los especialistas ubican a los servicios públicos entre los ganadores de este año. Es comprensible: aunque los últimos aumentos de tarifas no garantizan la supervivencia de empresas como Edenor, Edesur, Gas Natural Fenosa o Metrogas, mejoraron sus ingresos y corroboraron la voluntad del Gobierno de recomponer su ecuación económica, algo que nunca estuvo en la agenda del kirchnerismo.

El sector energético, que le dio en la primera parte del año los mayores dolores de cabeza al Gobierno, trajo consigo el primer boom de negocios en la era Macri. Fue por las energías renovables, un segmento de existencia vegetativa en la presidencia de Cristina Kirchner, que fue relanzado con la puesta en marcha de una megalicitación.

Los ganadores tendrán un contrato en dólares a 20 años, un ajuste de 1,7% interanual y garantías.

El sector inmobiliario también tiene motivos para celebrar. La salida del cepo cambiario, en diciembre del año pasado, liberó el acceso a la moneda de cambio con la que se opera en el sector de real estate. En agosto, por caso, la cantidad de escrituras creció 43,9%.

El saldo desfavorable con el que quedaron varios sectores de la economía está vinculado con la caída de la capacidad de compra del salario, el gran vapuleado del año.

Es que el bolsillo es uno de los grandes satélites que mueven las aguas de la economía. Las billeteras flacas golpearon las ventas de productos de consumo masivo y de electrodomésticos.

Los empresarios del rubro se lo plantearon al ministro de Producción, Francisco Cabrera y a su equipo. Les respondieron con una pregunta: “¿Prefieren tener un consumo real o ficticio?”, en referencia a los hilos de la economía que solía mover con mayor frecuencia el kirchnerismo. Aún están pensando la respuesta.

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