Escándalo

Luego de 44 años, se conoció el abuso sexual a una actriz durante una filmación

La actriz francesa Maria Schneider denunció a Marlon Brando y a Bernardo Bertolucci hace 5 años por lo ocurrido durante el rodaje de "Último tango en París", y recién ahora se conoce la verdad

viernes 2 de diciembre de 2016 - 2:32 pm

En una entrevista que dio Maria Schneider en 2o11, algunos años antes de morir, confesó: “Me sentí violada por Marlon Brando”.

La actriz francesa se refería a una escena de Último tango en París (1972), la película que la hizo mundialmente famosa cuando apenas tenía 20 años. En la escena conocida como “la de la manteca”, el personaje que interpreta Brando, un boxeador cuarentón, se abalanza sobre Jeanne y la sodomiza ayudándose de un poco de manteca, mientras ella grita y llora. Una brutal escena que provocó que el filme fuera prohibido en varios países.

Schneider reveló en esa entrevista al Daily Mail fue que sus lágrimas y su humillación habían sido auténticas, no tenían nada de actuación.

La misma mañana del rodaje, a Marlon y a Bernardo Bertolucci se les ocurrió incluir ese detalle que estaba fuera del guión y no contárselo a Schneider para lograr un efecto de realidad. “Me sentí humillada y, para ser honesta, también violada, por Marlon y por Bertolucci. Después de la escena ninguno me consoló ni se disculpó”.

Al momento de rodar esa película, Schneider era virgen e inocente: calló sobre lo ocurrido por años, mientras caía en un espiral de drogas, alcohol, intentos de suicidio, internaciones psiquiátricas y películas malas. Cuando decidió hablar, Brando ya estaba muerto hace algunos años y Bertolucci era intocable.

Recién en 2013, Berolucci aludió al tema durante una entrevista con Playboy, dijo que se sentía culpable, pero no arrepentido porque para hacer películas a veces se requiere ser “completamente fríos”. “Uno puede ver lo humillada que se encuentra en esa escena. Fue, de alguna forma…muy potente. Estuvo muy enojada con nosotros después”.

El director de Novecento y El último Emperador reconocía que, después del Último tango en país, Schneider había quedado marcada por el resto de su vida. “Me porté de una manera terrible con Maria porque no le dije lo que iba a hacer. Quería su reacción como niña y no como actriz. Quería que reaccionara al acto de humillación, que sintiera los gritos”.

La confesión de italiano pasó desapercibida hace tres años que hace unos días, una feminista subió la entrevista a Bertolucci subtitulada, justo el Día Internacional contra la Violencia de Género, y la historia cobró otra relevancia.

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