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Salud

Desayuno saludable: los alimentos que no deberías comer en ayunas y los que sí

Conocé cuáles se recomiendan para tener un gran impacto en el organismo y el bienestar

Esta lista detalla los alimentos que se recomienda consumir, como así también los que se recomienda evitar, en ayunas; pero no reemplaza una visita al nutricionista para que nos guíe según nuestras necesidades. Conocé cuáles son:

Los que no deberías comer en ayunas:

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Café

Es muy usual elegirlo para despertarse al comenzar el día. Sin embargo, podría tener un efecto dañino, según el sitio Medical Daily. Beber café con el estómago vacío aumentaría el nivel de acidez que, a su vez, puede ocasionar acidez estomacal e indigestión a lo largo del día.

Alcohol

Beber alcohol con el estómago vacío haría que éste se dirija directo al flujo sanguíneo, según el mismo sitio. Así, se distribuiría rápidamente por el cuerpo, causando que los vasos sanguíneos se dilaten. Además, generaría una disminución temporal del pulso y de la presión sanguínea.

Donas y pasteles

Una dona puede tener de 250 a 550 calorías y, además, puede contener de 20 a 50 g de azúcar, según indica en el sitio de la Clínica Cleveland. Con tanta cantidad de azúcar en una porción tan pequeña, el cuerpo necesitaría mucha insulina para adaptarse. Ese subibaja extremo haría que vuelvas a tener hambre poco después de terminar tu desayuno. Por si fuera poco, probablemente tengas antojo de más carbohidratos refinados, perpetuando el círculo vicioso de alimentación poco saludable.

Jugo de naranja

Si bien tiene beneficios, muchos de los que se venden en la tienda están llenos de azúcar, advierte la médica Lisa Davis en diálogo con el sitio de la revista Shape.

“Una mejor idea tal vez sería beber un vaso de agua y comer la naranja. La fruta entera ofrece las mismas vitaminas y minerales que el comprado, junto a la fibra, que da sensación de saciedad y puede calmar el hambre hasta el almuerzo”, explica.

Los que sí deberías comer en ayunas:

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Avena

Entre otras cosas, contiene un tipo de fibra que ayudaría a bajar el colesterol, se indica en el sitio de la revista Health. En lo posible, elegí la avena irlandesa (steel-cut), que toma 15 minutos de cocción pero tiene más fibra que la instantánea. Evitá las saborizadas, que pueden estar llenas de azúcar.

Huevos

Son una fuente saludable de proteína y de nutrientes como vitamina D. ¿Y el colesterol? “Si, en general, estás eligiendo proteínas magras y no comiendo mucha grasa y colesterol, entonces es bueno incluir huevos en tu dieta”, explica la nutricionista Erica Govinazzo en diálogo con Health.

Frutas

Básicamente, cualquier fruta es buena para comenzar el día, indica la experta. Algunas opciones recomendables serían el melón (con grandes cantidades de vitamina C y A), el kiwi (rico en vitamina C, potasio y cobre), el pomelo (lleno de antioxidantes) y los arándanos azules.

Fuente: Yahoo Salud

Salud

Breve reflexión sobre los números del Covid-19 en la Argentina

Un análisis estadístico realizado por el Profesor José Luis Milessi intenta dar con respuestas sobre la respuesta que tuvieron los Gobiernos nacional y provinciales en la prevención y combate a la pandemia de Covid-19

José Luis Milessi – Profesor Titular Ordinario de Administración Financiera.

Amanezco todas las mañanas con una serie de números sobre infectados y fallecidos del COVID.  Los números horrorizan a todos los hombres de buena fe, y todos ya tenemos conocidos, amigos y hasta familiares fallecidos por esta pandemia.  Esos números horrorosos nos amargan pero nos dan muy poca información útil.

Dejo de lado el apresuramiento en sacar conclusiones al inicio de la pandemia que motivaron el año pasado conclusiones igualmente apresuradas.  Si estamos mejor o peor que Chile, los desastres en Italia y España, recuerdo la fenomenal impresión que me dio leer en marzo del año pasado el titular: “El Palacio de Hielo de Madrid ya funciona como morgue para los fallecidos por coronavirus” y la explicación que se dio un mes luego el 22/04/2020: “La morgue del Palacio de Hielo de Madrid cierra hoy tras acoger 1.146 muertos con coronavirus,  luego de un mes de utilización” y agregaba Gracias a esta iniciativa solidaria se logró descongestionar el trabajo de las empresas funerarias para garantizar así el servicio que prestan y mantener en todo momento la dignidad de los difuntos. Con esta acción, se ha buscado “aportar consuelo y tranquilidad a todos las familiares que han perdido a un ser querido en una situación tan compleja como dolorosa”.  Nuestro país no llegó a esas instancias de ver ataúdes uno al lado del otro, que –insisto- fue una fotografía del horror.

Desde el primer momento no he dudado que el indicador sobre la gestión adecuada de la pandemia sería el cociente entre fallecidos por COVID y habitantes, donde la valoración de sectores urbanos, mega ciudades y pequeñas localidades urbanas o rurales, darían material a los analistas para ubicar claramente cuestiones sanitarias de utilidad.  Por ello, si bien la pandemia no ha terminado, hice el viernes 24/9 y sábado 25/9 una evaluación en la que puse solamente los países por los que tengo afecto y que además en mayor o menor medida conozco.  Es así que mi país (Argentina) fue confrontado con Uruguay; Chile; Paraguay y Brasil y todos ellos con España.

Comparto con Uds. el siguiente cuadro, aclarando que he puesto los habitantes en las fuentes más cercanas en el tiempo, pero he confrontado su razonabilidad con datos de CEPAL (datos 2020) para los países latinoamericanos.  Respecto de los fallecidos son las fuentes disponibles, que he confrontado con información periodística y datos de los organismos oficiales.

Mis conclusiones (con humildad, quizá hay otras):

 1- Si nuestro país, hubiera manejado la pandemia en el mismo nivel de eficiencia (o impericia eso se verá después) que España (86.229 muertos), hubiera tenido 83.050 fallecidos contra los 114.128 que se informan, es decir 31.778 fallecidos indican una clara diferencia negativa en nuestra eficiencia.

2- Nuestro país, tomado como base entre los comparados, solo fue superado por la impericia de Brasil, aunque debo decir que esperaba una mayor diferencia, Brasil tuvo un 9.23% más fallecidos que nuestro país en términos relativos a su población, es decir nuestro país tuvo 2.52 muertos cada mil habitantes y Brasil 2.77 muertos por cada mil habitantes.

3- El indicador que relaciona fallecidos con causa en COVID y habitantes indica que el mejor indicador lo tiene Uruguay (1.74 cada mil habitantes), le sigue España (1.82 cada mil habitantes)*, y Chile (1.95 cada mil habitantes). Paraguay, Argentina y Brasil en ese orden están por encima de 2 cada mil habitantes.

4- No tengo la seguridad de datos para agregarlos formalmente a este cuadro, pero las diferencias entre Santa Fe y Córdoba me sorprenden pues somos Provincias gemelas en muchos aspectos, hubiera esperado de ambas un desempeño parecido al de Uruguay (el de Córdoba es más cercano a eso).   Los aproximadamente 1.700 fallecidos más en Santa Fe que en Córdoba indican ya,  un mejor manejo de la Pandemia en un lado que en otro.

5- Un pedido santafesino: Dado el desempeño errático –por lo menos- en la compra de vacunas centralizadas en el Estado Nacional, ruego a Obras Sociales, Cajas de Jubilación, Farmacias, empresas estatales y privadas, incluyendo Municipalidades y Comunas, y el Gobierno Provincial que podría coordinar los esfuerzos con inteligencia.; que así como accedemos a las vacunas de la gripe o la neumonía, podamos hacerlo con la del COVID, no hay razón técnica, jurídica ni política que nos genere un impedimento para hacerlo.  Honraremos así a nuestros hombres de Estado que como Silvestre Begnis (y el entrerriano Uranga), hace mas de 60 años, hicieron el Túnel a Paraná, pues la Nación quería un Puente, ese espíritu es plenamente aplicable a las vacunas y sugiero respetuosamente, empezar ya.

 

*Estos días deja el poder la Sra. Merkel  (Dra en Física), quien se va del Gobierno de Alemania con 93.409 fallecidos sobre 83 millones de habitantes eso es aproximadamente 1.13 fallecidos cada mil habitantes.  (equivalentes a tener unos 51.500 fallecidos en nuestro país).

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Salud

Errores al cocinar la carne

Cuáles son los más frecuentes que pueden arruinar el resultado final

Para disfrutar de una buena carne no es necesario ser un gran chef, ni aplicar complicadas técnicas de cocción o elaborar sofisticadas salsas para acompañarla. Lo simple, muchas veces, es igual o mejor.

Pero no siempre lo simple es fácil de conseguir. Podemos tener una carne muy buena pero no servirá de nada si a la hora de prepararla la textura no es la adecuada. Escoger bien la pieza, usar los utensilios adecuados y tener en cuenta ciertos detalles ayudará a conseguir que quede tierna y gustosa.

A continuación, errores que pueden arruinar el objetivo.

1. Freír inmediatamente después de sacar de la heladera

Poner la carne directamente de la heladera al horno o al fuego puede llevar a una cocción irregular. Al estar fría, puede ser que se cocine por fuera, pero por dentro continúe cruda. Si cocinamos un filete tal y como sale de la la heladera es difícil que quede jugoso porque no se cocinará de manera uniforme. Es recomendable sacarla y dejarla entre 15 y 30 minutos fuera antes de cocinarla de manera que adquiera una temperatura uniforme en toda la pieza.

2. No secar la superficie de la pieza

Antes de cocinar es aconsejable secar el filete con papel de cocina si lo que querés es conseguir una fina costra dorada en la superficie. De esta manera, se consigue conservar el sabor en su interior. Si hay humedad en la superficie de la carne, el agua puede hervir y se convierte en vapor, aspecto que no permite que quede dorada y se selle bien.

3. Ponerla en una sartén todavía fría

Añadir la carne en una sartén poco caliente es un error común y uno de los motivos por los cuales se pega a la superficie. Una superficie caliente ayudará a obtener una carne más sabrosa. Por tanto, la sartén o la plancha tienen que estar muy calientes. Antes de poner la carne debe añadirse un poquito de aceite y calentarlo bien, pero sin que llegue a humear.
Cuando el aceite esté bien caliente, se añade la carne. Es aconsejable también usar una plancha de la misma medida que el tamaño de la carne para prevenir que el aceite se caliente y se queme en las zonas de la sartén que no están en contacto con este alimento.

4. Darle más de una vuelta

No sólo es un error darle más de una vuelta sino hacerlo demasiado pronto. Lo que se consigue haciendo esto es facilitar que se pegue en la sartén. Las chuletas de cerdo o el bistec, por ejemplo, necesitan un tiempo determinado de tiempo para que se cocine bien la superficie. La carne debe dejarse cocinar hasta que alcance un color oscuro o dorado profundo.
Sabremos que está lista (podemos comprobarlo levantando una de las esquinas) si no se pega al levantarla. Si la querés poco hecha, la cocinaremos a fuego fuerte cada lado de la pieza, retirándola del fuego antes de que se haga en el interior. Si la querés al punto o muy hecha, tras dorar por cada lado, bajá el fuego y dejala un rato más. Tampoco es recomendable pincharla porque se detiene el proceso de recirculación del jugo que se produce con la cocción.

 

5. Poner la sal antes de cocinar

A pesar de que hay muchas teorías alrededor de la sal y de cuál es el mejor momento de añadirla, es recomendable no hacerlo antes de preparar la carne sino al final. Hacerlo al principio hace que se pierdan los jugos esenciales y que quede más seca e, incluso, dura. Otro aspecto que ayudará es dejarla reposar unos minutos tras la cocción, ya que los jugos suelen concentrarse en el centro de la pieza y, si se corta en ese momento, estos se vierten en el plato y se pierde parte del sabor.

Los errores en la preparación de la carne también pueden pasar factura en la salud. Cometer fallos en este sentido acarreará consecuencias más graves, que van más allá de tener que comer una carne dura o poco sabrosa. Algunos de los errores más habituales son:

– Mezclar la carne cruda con productos que se consumen crudos, como ensalada. Esto conduce a que se produzcan contaminaciones cruzadas, es decir, que se contamine la carne ya cocinada (higienizada) con patógenos que pueda tener un alimento crudo con el que entra en contacto. Para evitarlo, deberían usarse dos tablas de cortar distintas para cada alimento y limpiar bien los utensilios con los que se manipulan.

– Dejar zonas demasiado poco hechas. Todos los excesos son malos. Deberá prestarse especial atención, en cuanto a una cocción insuficiente, a la carne picada, más vulnerable a la contaminación microbiana que otras carnes. Cocinar bien la carne, impidiendo que queden zonas crudas en el interior, es una garantía de seguridad. Mantener unos 65ºC durante más de dos minutos destruye patógenos como Salmonella, Escherichia coli o Shigella.

– Una cocción excesiva puede conllevar riesgos, porque el producto se quema o carboniza si se cuece más tiempo del necesario. Esto lleva a que se formen sustancias tóxicas como aminas heterocíclicas y, en alimentos ricos en almidón como pan o papas, puede llevar a la formación de acrilamida. Si se cocina en una parrilla, un exceso de temperatura lleva a la formación de hidrocarburos aromáticos policíclicos como el benzopireno.

Fuente: El diario

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Salud

Cómo elegir las sopas más saludables

Tips para preparar un plato delicioso sin excederte

Si te gusta disfrutar de una rica sopa, tené en cuenta estos factores para que sean bien saludables.

Grasa saturada: si tenés predilección por las sopas espesas, tené cuidado cómo hacés para alcanzar esa consistencia, ya que, generalmente, se consigue mediante el uso de cremas y mantequilla. Esto aumenta la exposición a grasas saturadas no saludables, que, en exceso, pueden aumentar los niveles de colesterol, causar el bloqueo de las arterias y dificultar el flujo sanguíneo.

Sodio: las sopas enlatadas a menudo contienen altas cantidades de sodio, incluso algunas alcanzan más de la mitad del límite diario recomendado de 1.500 mg. Demasiado sodio puede aumentar el riesgo de hipertensión, ataques cardíacos o accidentes cerebrovasculares.

Azúcar: podés encontrar azúcar en algunas variedades de sopas enlatadas. Por ejemplo, un envase de una clásica sopa de tomate contiene jarabe de maíz con alto contenido de fructosa, que contribuye a un total de 20 g de azúcar. Se recomienda limitar los azúcares agregados a no más de 24 g por día para mujeres y 36 g para hombres.

Calorías: las sopas son generalmente más bajas en calorías que otras opciones de entrada, pero eso cambia fundamentalmente cuando se la completa con queso, crema agria, crutones, o se combina con un pedazo de pan. Si este tipo de variedad es tu favorito, intentá no comer demasiado después o que directamente sea el plato principal de la comida.

Nutrientes: para aumentar la potencia de los nutrientes y la fibra sumá tantos vegetales como sea posible, como pimientos, espárragos, brócoli, espinacas, cebollas y zanahorias. Hacé una comida completa con proteínas agregando lentejas o frijoles, pescado, carne de res extra magra, pavo o pollo.

Información nutricional: la podés encontrar en la etiqueta del producto. Muchos restaurantes también ofrecen información nutricional en sus menús o sitios web. Existen sopas preparadas de forma más saludables que otras, por ejemplo, con menos sodio o grasas saturadas y ningún conservante.

Preparadas o caseras: las preparadas están bien en caso de apuro siempre y cuando establezcas límites. Buscá que tengan menos de 500 calorías, 600 mg de sodio, 5 g de grasa saturada y 5 g de azúcar agregada. Si decidís hacerlas en casa, evitá el uso de caldos grasos a base de crema, en su lugar, optá por uno a base de pollo o verduras, y agregá los vegetales o especias que más te gusten.

Sopa de pollo: además de los beneficios nutricionales, las sopas también pueden aliviar ciertas dolencias. Los investigadores analizaron los componentes de la tradicional sopa de pollo y hallaron que tiene propiedades antiinflamatorias capaces de reducir los efectos secundarios de la gripe, resfriado e incluso algunas dolencias gastrointestinales, como la indigestión o los intestinos inflamados.

Reduce la congestión, provee la hidratación necesaria para luchar contra un estado gripal, y sus vapores ayudan a abrir las vías respiratorias. La receta tradicional contiene pollo, cebolla, papa dulce, apio, zanahoria, perejil, sal y pimientas, entre otros componentes.

Fuente: Msn

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