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Salud

El juego infantil que puede ocasionar daños irreversibles en la visión

El puntero láser fue creado inicialmente para ser utilizado en presentaciones, pero luego también se convirtió en un juguete que puede resultar muy peligroso

El puntero láser se desvió de sus funciones principales y se convirtió en una amenaza para la visión si es mal utilizado.

Según el especialista Antonio Duch: “La exposición produce una quemadura que, dependiendo de la potencia del láser, la longitud de onda, el color de la luz (la luz verde es potencialmente más dañina que la roja), la duración de la exposición y la localización más o menos cercana a la mácula (centro de visión), puede provocar graves alteraciones visuales”.

Existen diferentes tipos de lásers según la potencia (desde el tipo I hasta el IV  según clasificación del Instituto Nacional de Consumo) y el color de la luz.

Los de color verde son los más potentes y peligrosos, ya que su longitud de onda provoca mayor daño a la retina. Además, los punteros láser de luz verde son más comunes porque son más baratos. Se pueden conseguir fácilmente en Internet y en bazares a precios muy bajos.

“Nuestros ojos son más sensibles a la luz verde”, explican los expertos. Su luz provoca una cicatriz en la fóvea, que es la zona por donde tenemos una mayor visión debido a su gran concentración de conos y bastones”.

Por eso, los especialistas han alertado del peligro que conlleva un uso indebido de estos dispositivos que nunca deben comprarse a los niños ni usarse como un juguete.

Por otro lado, deben seguirse las recomendaciones de uso. Entre ellas destaca una que casi nadie respeta: no apunta a la cara y mucho menos a los ojos porque el haz de luz actúa sobre la retina a través de un triple mecanismo (fotomecánico, térmico y fotoquímico) que puede producir lesiones irreversibles en las capas más externas de la retina y mermar de forma considerable la visión central.

Salud

El Gobierno anunció flexibilizaciones: ya no es obligatorio usar tapabocas al aire libre

La ministra Carla Vizzotti explicó que la medida se debe a la mejora en la situación epidemiológica y sanitaria por la pandemia

Durante la primera conferencia de Juan Manzur como Jefe de Gabinete, la ministra de Salud Carla Vizzotti anunció una serie de flexibilizaciones contra el coronavirus, entre ellas que dejará de ser obligatorio usar el barbijo al aire libre, “circulando y sin personas alrededor”.

La funcionaria explicó que se debe a la mejora en la situación epidemiológica y sanitaria por la pandemia. El fin de la obligatoriedad de uso de tapabocas al aire libre rige para cuando la persona circula en forma individual, burbuja en todos los casos y cuando no haya aglomeración de personas.

Se mantiene la necesidad de seguir usándolo en lugares cerrados como aulas, cines, teatros, ámbitos de trabajo, transporte público, espectáculos y eventos masivos). También en los casos en que al aire libre haya aglomeración de personas.

También se aumenta “el aforo al 100%” en actividades económicas, comerciales, recreativas, sociales en lugares cerrados y 50% en boliches.

“Esta situación es la que implica mayor riesgo de brote teniendo en cuenta la variante delta, por eso es que empezamos con 50% y la autorización para las personas con dos dosis de vacuna”, puntualizó Vizzotti.

“Lo diferenciamos de salones de fiesta, que son eventos particulares y esporádicos, que se habilitan para personas que acrediten esquema completo o que tenga al menos una dosis y un test negativo”, puntualizó también la funcionaria, que anunció la posibilidad de realizar eventos masivos de más de 1000 personas desde el 1 de octubre, con aforo de 20%.

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Salud

Cómo prevenir la alergia primaveral

Cómo disfrutar de esta estación sin sufrir por el polen

Para muchos la primavera es sinónimo de alergia. Los síntomas asociados son muy variados ya que afectan a diferentes partes como ojos llorosos, narices goteantes y picores de garganta.

Una alergia es una respuesta inmunológica o defensiva frente a una sustancia que, por norma general, no provoca ningún tipo de reacción en la mayoría de las personas. El origen de una alergia no está pues en el elemento que la produce, sino en el individuo que la padece.

Las concentraciones de polen en el ambiente dependen en gran medida de las condiciones climatológicas de la región en la que nos encontremos, especialmente de las lluvias que se hayan registrado. Cuanto menos llueva, más intensas serán las alergias, ya que la atmósfera no ha podido limpiarse. Aunque la lluvia puede resultar un arma de doble filo ya que, aunque limpia la atmósfera, también puede favorecer la floración.

Los principales síntomas son: conjuntivitis, picor en nariz, garganta y paladar, congestión nasal y estornudos, dificultad para respirar, tos y pitidos. Existen dos métodos que permiten tratar la alergia al polen: la inmunoterapia, más conocida como vacuna de la alergia. Consiste en la administración -por vía subcutánea o sublingual- del elemento que provoca la alergia en dosis cada vez más elevadas, hasta un máximo preestablecido por el alergólogo. Este proceso puede durar entre 3 a 5 años y es el único tratamiento capaz de mejorarla e incluso lograr que desaparezca.

Por otra parte, los antihistamínicos son medicamentos que permiten aliviar los síntomas Estos fármacos bloquean la acción de la histamina, una sustancia química que genera el cuerpo que provoca síntomas propios de la alergia. Antes de someterte a cualquiera de estos tratamientos debes consultar con un médico o farmacéutico, no te automediques.

Además, existen unas medidas para prevenir o aliviar los síntomas:

– Mantené cerradas las ventanas y puertas de tu casa para evitar que entre el polen.

– Evitá salir a la calle entre las 5 y las 10 de la mañana y entre las 7 de la tarde y las 10 de la noche ya que son las horas de mayor polinización. Además de los días de viento. O chequeá los niveles de polinización.

– Si viajás en coche, cerrá las ventanillas.

– No seques la ropa al aire libre ya que el polen puede impregnarse en ella.

– Usá lentes de sol y una mascarilla que te cubra nariz y boca si vas a permanecer largos periodos de tiempo afuera.

– No cortes el césped o te sientes encima de él.

Fuente: Normon

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Salud

¿Te da dolor de cabeza después de comer? Estas son las posibles causas

Lo que comés puede ser uno de los motivos de una de las dolencias más comunes

El dolor de cabeza es una de las dolencias más comunes. Lo hay de distintos tipos y grados de intensidad, desde un leve dolor, que puede ser fruto de un esfuerzo físico o mental, hasta una invalidante migraña difícil de soportar. Además, hay quienes sufren cefaleas después de la ingesta de alimentos.

Si experimentás dolor tras las comidas es importante conocer las causas. Si se repite con frecuencia, acudí al médico para obtener un diagnóstico y comenzar un tratamiento. Estos pueden ser los motivos.

Alergia o intolerancia alimentarias

No son la misma dolencia, pero ambas tienen en común la aparición de una reacción adversa del organismo ante la ingesta de determinadas sustancias contenidas. En la alergia, el sistema inmune libera anticuerpos e histaminas para hacer frente a la sustancia que considera extraña. La intolerancia se produce por las carencias o deficiencias en el sistema enzimático, que hacen que el organismo no pueda asimilar correctamente determinadas sustancias. Así, aparecen reacciones cutáneas, molestias digestivas y dificultades respiratorias. Además, puede aparecer un dolor de cabeza repentino.

Si después de comer sufrís cefaleas, identificá qué alimentos has ingerido y averiguá si se repite siempre que consumís esa comida en concreto: lácteos, cereales con gluten, chocolate.

Hipertensión

Se considera una enfermedad ‘silenciosa’ porque sus síntomas son difíciles de identificar. Hace referencia a la presión con la que la sangre circula por los vasos sanguíneos, ejerciendo una determinada fuerza contra sus paredes. Los alimentos con alto contenido en sal provocan un aumento de la tensión arterial, aunque la aparición de hipertensión puede deberse a otras causas.

Diabetes

Mantener los niveles adecuados de glucosa en sangre es básico para el buen estado de salud general. Cuando esos niveles son excesivamente bajos (hipoglucemia) o altos (hiperglucemia), los mareos y los dolores de cabeza después de comer pueden ser manifestaciones habituales de ese desajuste de la glucosa en sangre.

Alimentos ricos en tiramina

No hay alimentos ‘buenos’ y ‘malos’, porque los efectos que provocan en cada persona dependen de múltiples factores (estado de salud general, actividad física, el conjunto de la dieta). Aun así, aquellos que contienen tiramina podrían considerarse posibles desencadenantes de cefaleas y migrañas.

La tiramina es un aminoácido que influye en la dilatación de los vasos sanguíneos y que puede desencadenar dolores de cabeza tras su ingesta. Está presente de manera natural en algunos alimentos como: quesos, carnes ahumadas o procesadas, alimentos en conserva, encurtidos, alimentos fermentados (chucrut), salsas como la de soja y algunas frutas, como la banana o palta cuando están muy maduras. También en determinados frutos secos como las nueces o los maníes, entre otros.

Conservantes y potenciadores del sabor

En ocasiones, no es un alimento en sí mismo el que puede provocar dolor sino los ingredientes con los que ha sido tratado para su conservación. La excesiva presencia de nitritos y nitratos, así como del glutamato monosódico, podría estar detrás del malestar tras comer algunos embutidos, productos ultra procesados, platos precocinados, sopas de sobre o algunas salsas que se venden ya preparadas.

Alteraciones en la masticación

Los dolores también pueden tener su origen en algún trastorno de la articulación temporomandibular (ATM), la que conecta la mandíbula con la base del cráneo. Sin darnos cuenta, realizar mal el movimiento que implica morder y masticar podría acabar provocando cefaleas, especialmente si el dolor se concentra en la zona de las sienes.

Deshidratación

Las migrañas pueden estar relacionadas con la insuficiente ingesta de líquidos, bien sea directamente o a través de verduras y frutas. Cuando hay una carencia de agua en el cerebro, suelen aparecer dolores.

Esto mismo sucede debido al consumo excesivo de bebidas alcohólicas, ya que favorecen la deshidratación del organismo, de ahí los dolores de cabeza típicos de la resaca, una situación que se produce unas horas después de su consumo.

Reflujo gástrico

La acidez de estómago y el reflujo que se produce cuando los ácidos estomacales regresan al esófago en el proceso de la digestión es un problema de salud que, si se repite con frecuencia, requiere consulta médica. Aunque sus síntomas son principalmente digestivos, hay quienes experimentan dolores de cabeza más o menos intensos cuando sufren estas patologías.

Dieta desequilibrada

A veces no depende de un alimento concreto sino de los malos hábitos nutricionales. Una dieta desequilibrada, que no aporte la proporción adecuada de carbohidratos y, con ellos, la suficiente cantidad de energía que el organismo necesita, puede estar detrás de las cefaleas. Cuidado con las dietas que eliminan totalmente los hidratos de carbono.

Fuente: Un cómo

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